El mundo del espectáculo

Miércoles, 22 de marzo de 2017

Esperar también forma parte del mundo del espectáculo. Esperar en sitios infames que el dueño del teatro (donde se hace el espectáculo) no ha visitado en su vida y que dan una idea de lo que les importamos. Luego sales al escenario y te olvidas. O no.

Sitios infames

Primavera

Lunes, 20 de marzo de 2017

Gracias primavera, ya tardabas. Primavera trompetera. No entiendo a los que dicen "yo prefiero el frío". ¿Qué son? ¿Barritas de merluza? ¿Han nacido en el Mediterráneo? Bueno, hay que respetarlos. A mi dame ese calor que se parece al verano pero no del todo. Dame manga corta (y una chaquetita por la noche). Dame luz hasta tarde (y menos factura de la otra luz). Dame terrazas, un poco de operación bikini que el verano llegará y tú -grasa-, partirás. En fin, dame lo bueno y adiós a los fríos.

He empezado a hacer fotos con mi macro a las primeras flores. Eso son las ganas que tengo y no pienso disimular. ¿Cuánto falta para semana santa?

Primavera

Arriesgar siempre es lo mejor
(y más divertido)

Jueves, 9 de febrero de 2017

Arriesgar es lo más creativo

El caso Santandreu

Lunes, 23 de enero de 2017

Me propongo escribir algo sobre lo que pienso acerca del paso de Rafael Santandreu que tanta polvareda ha levantado. Quizás demasiada. También quiero aclarar, si es que hace falta, algunos detalles de aquella noche, los motivos por los que le invitamos y mis conclusiones, siempre personales, sobre el tema.

Fui yo el que pedí a mis excelentes compañeros del equipo de producción de invitados, traer a Santandreu. Me parecía interesante conocer al protagonista de uno de les éxitos editoriales más sonados de los últimos tiempos. Unos días antes, me enseñaron la famosa entrevista escrita y contestada por él mismo. Aquello me pareció alucinante e inédito para mi, como ya dije en antena. Y llegó el día. Mi equipo le comentó antes de empezar que yo iba a mostrar la entrevista escrita (fue idea mía) y yo mismo le dije que me planteaba una conversación con un buen debate sobre el tema de fondo: el mundo de la autoayuda. Ningún problema. Santandreu venía a favor y eso es de agradecer. Y así lo hicimos. Por lo tanto, no se puede hablar de una escenificación pactada, ni de un sketch. Lo que se hizo es no esconder ninguna de nuestras intenciones al invitado (siempre lo hacemos así) y explicarle las bases sobre las que íbamos a hablar ante el público. Luego, efectivamente, había que conversar y ver como evolucionaba la charla. Nadie sabe cómo saldrá una entrevista y eso es, precisamente, una de sus grandezas.

La charla, según mi punto de vista, fue muy sincera y honesta. Los dos dijimos lo que pensamos. Mostré la entrevista escrita sí, y él pudo explicar por qué lo hizo, desgranar sus ideas y convencer o no hacerlo, a todos los que le vieron. Tuvo tiempo y espacio para ello, algo que siempre garantizamos en el programa. Para nosotros, esto es muy importante.

Personalmente, cada vez discrepo más sobre este mundo de la autoayuda. Pienso que es un castillo de arena, construído sobre los miedos de la gente, la persistente inestabilidad en la que vivimos y el miedo atávico sobre el futuro. La vida es jodida, lo sabemos, y a veces nos bloqueamos y buscamos argumentos e ideas que nos arrojen algo de luz. Es comprensible, no sé si recomendable. Pero debo decir que cuanto más mayor me hago, más escéptico me vuelvo. Creo que una buena charla con amigos de verdad, te da mucha claves para vivir. Creo que una buena peli, un buen libro, un ensayo, una novela, un poema, una obra de teatro, un paseo con calma, abre la mente y enseña los caminos. Siempre ha sido así. Si todo eso falla, o no, siempre se puede acudir a un buen y reputado profesional. No estoy en contra de la psicología, la buena, y todas sus ventajas ampliamente contrastadas. Al contrario. Lo que me escama es ese culto a la superación a toda costa, el éxito (ese becerro de oro actual) y la busca de la felicidad, propagado por nombres-marca que suena a hueco, a reiterativo y oportunista. Creo que la mayoría de la gente piensa así y que hay un cierto hartazgo general, pero eso es solo una impresión personal.

No conozco con detalle la obra y el trabajo de Santandreu. No lo suficiente para valorar y examinar sus tesis y pensamientos. Lo que he leído no me ha convencido. Y tampoco lo hizo en la entrevista. No disipó ninguna de mis alarmas sobre el tema. Pero eso no quita que deba agradecerle su paso por el programa y la disposición que mostró. Siempre digo que un late es (o debe ser) un escaparate sobre la vida y sus protagonistas. Nuestra obligación es hacer de intermediarios para que todos se expresen. Luego, como siempre, es el espectador el juzga y saca sus conclusiones. Tú debes garantizar una condiciones honestas y favorecer el espectáculo. Eso es lo que intentamos cada noche en "Late Motiv".

Trumplandia

Jueves, 17 de noviembre de 2016

El otro día me invitaron al Congrés de Periodistes de Catalunya, cosa que agradecí y atendí todo lo bien que pude, para charlar de periodismo con Mònica Terribas. Fue un buen congreso. Necesario, muy necesario. Los periodistas, como tantos colectivos, quieren conocerse más, quieren sobretodo actualizarse, porque el mundo actual se transforma a una velocidad de vértigo y en unas direcciones que nos dejan perplejos, indefensos y hasta bloqueados. (Por no decir acojonados)

El periodismo, como el oficio que cuenta lo que pasa, está en pleno ojo del huracán. Siempre sometido a las más variadas presiones: económicas, políticas y de todo tipo. Siempre fue así y siempre lo será. Les recordé que yo soy un cómico, que me pagan por contar "nuestra versión de las cosas", siempre impregnada de esa subjetividad, de esa libertad que da el humor. Una semanas atrás, la gran Rosa María Calaf, me dijo en "Late Motiv" que los "cómicos serios" podemos llegar a sitios donde otros no llegan. Me gustó lo de "cómicos serios". Creo que entiendo lo que quiere decir. "Cómicos serios" quiere decir cómicos responsables, cómicos enchufados a la realidad sin rehuir ni un solo ángulo de ella. A pesar de ser unos buscadores de risas, aproveché el Congrés para comentar a los compañeros que ahora preparamos mejor que nunca los temas, las entrevistas, el guión del programa. (No es casualidad que esté nominado el equipo de guión a los premios de la Academia de la Televisión)

Yo diría que vamos a por la risa pero desde la comprensión, la documentación cada vez más exhaustiva de lo que sucede. Eso nos convierte en parientes cercanos de los periodistas. "Todos estamos en la comunicación", matizaba Terribas. Eso es verdad y eso nos llena de responsabilidad a pesar de nuestra apariencia desinhiibida y gamberra. Una mezcla de todo, es lo que somos. Con los ojos muy abiertos y el gatillo (de los chistes) siempre a punto.

Ahora estamos desbordados con lo de Donald Trump. "Un gran paso para los cómicos, una gran mierda para la humanidad". Hubo risas en el Congrés. No es para menos. El huracán que ha originado el millonario jugando a presidente es de incalculables producciones y amenazantes predicciones. Confieso que leo, veo y escucho TODO lo que cae en mis manos sobre Trump. Se ha convertido en una obsesión. No salgo de mi asombro. Hemos sacado todo nuestro arsenal: imitaciones con el gran Raúl Pérez, alusiones continuas, entrevistas ficticias con periodistas americanos que nos recuerdan lo que pasa en España (por cierto ¿de verdad que hubo alguien que creyó que era una periodista real?) y lo que haga falta. Pero no haríamos bien nuestro trabajo si nos quedáramos solo en la epidermis de lo anecdótico y esperpéntico de Trump. Hay mucho más. Hay un mundo que ya no cree en la izquierda o lo que queda de ella, un hartazgo denostado de las clases medias, una geopolítica mundial que da miedo verla, una incapacidad general (y malintencionada) de no dejar que los buenos valores de la sociedad (que los hay), se conviertan en políticas justas del siglo XXI...

Todo eso y mucho más, es lo que está pasando y nosotros debemos conocerlo e incorporarlo a nuestros guiones, a nuestro discurso, a nuestro oficio. Y en eso estamos. No es fácil pero es el mejor trabajo del mundo (en estos momentos).

Trumplandia