Barcelona

Martes, 27 de diciembre de 2016

Qué buena cara se te queda cuando las cosas salen bien. Y mucho más cuando "la cosa" es un pedazo de reto: sacar un show grande de su plató habitual y llevarlo a un teatro. Casi sin ensayos ni pruebas. Confiando en la profesionalidad de un equipo impresionante, espoleado por la ilusión y confiando en un buen público, en este caso Barcelona.

Y salió bien. Bien no, muy bien. Y no se imaginan la ilusión que nos hizo. Durante los tres días en Barcelona una emoción muy especial marcó todos los momentos televisivos que vivimos. Todos. Cuando esto sucede (que no es fácil) te sientes especial y afortunado. Así lo vivimos. Quiero volver a agradecer al equipo su pasión y entrega, a los invitados todo su apoyo y al público esa manera de decirnos que nos quieren. Lo que yo quiero es volver a salir y hacer televisión ante miles de personas. Vibrar y disfrutar con ellos y para ellos. Reír, emocionarnos, con buenos invitados y música en directo. ¿Quién no quiere eso?

Cuando vino Dylan

Martes, 18 de octubre de 2016

Queríamos que viniera Bob Dylan al programa para hablar de lo del Nobel. Le llamamos pero no nos cogía el teléfono. Claro. No se lo coge a la Academia, nos lo va a coger a nosotros. El caso es que me acordé de Pablo Carbonell y le llamé.

Estaba en Valencia con sus actuaciones. Me dijo que no me preocupara, que el tenía la manera de conseguir que Dylan viniera. ¿¿¿Cómo??? Nunca subestimo a Pablo pero esta vez me pareció demasiado. Confié en él (como siempre) y no me decepcionó. ¡¡¡Es lunes por la noche, ahí esta Bob Dylan!!! Quizás con un aspecto más parecido a Marlon Brando pero ya se sabe que los famosos cambian mucho en persona. Se calzó su sombrero de picador, su guitarra y habló cantando. Que no quiere el Nobel, dice. Luego se fue por donde había venido. Y todos tan contentos.
Gracias Pablo.

Pablo Dylan

La noche en la que Chicho
nos bendijo

Martes, 27 de septiembre de 2016

Se lo dije nada más verlo: "no sabe lo importante que es para nosotros, para todos, que haya aceptado venir". Y luego me vine a arriba: "usted es como el Papa de la televisión. Su presencia aquí nos bendice". No sé de dónde saque el símil religioso. Serían los nervios, seguro. Porque estábamos nerviosos y emocionados. Era una tarde-noche muy especial. Nuestro equipo de producción consiguió lo que parecía imposible: que Chicho Ibáñez volviera a la tele un rato.

Llegó una hora antes y aceptó esconderse para sorprender a J. Bayona. El director venía a presentar "Un monstruo viene a verme" y no tenía la menor idea de que él mismo iba a "gozar" de esa experiencia a través del propio titulo de la peli. De repente, Bayona se convirtió en niño y el monstruo —sabio, enorme— era Chicho.

Cuando entró en el plató todo cambió y eso solo lo consiguen las leyendas. Nuestra emoción, la sensación de que aquello era único, era el reflejo emocional de toda una generación (o varias) que quería agradecer a Chicho su inmenso legado. Y así lo hicimos. Nos adaptamos a su tempo, congelamos las prisas, abrimos las orejas y gozamos de su presencia. A pesar de sus limitaciones, Chicho conserva la ironía, la rabia y las ganas. Confesó que le quedan muchas cosas por hacer y que gozó de su época a pesar de la responsabilidad de reinventarse cada semana.

Todos somos hijos de Chicho. Los del cine de misterio y los de la tele. Espero que pudiéramos comunicarle eso, que se sintiera a gusto. Me confesó su hijo, mediador y conseguidor de la visita, que se quedó con ganas. Pues oye, a por otra. Un especial si hace falta. Haremos todo lo que esté en nuestras manos para conseguir que la "bendición" no cese. Fue una de las noches más bonitas que he vivido en televisión.

Bob ha vuelto
(sin irse)

Miércoles, 21 de septiembre de 2016

Parece un truco y algo de eso hay: volver sin irse. Bob Pop, ha vuelto a la pantalla después de nuestra etapa de "En el aire". Pero él ya estaba "aquí". A mi lado.

Bob coordina todos los invitados y la documentación sobre ellos. Es una pieza clave en este renacimiento del late que tanto cuidamos y queremos. Bob me ayuda a parecer más listo (ardua tarea). La cosa es que su vuelta catódica nos permite confirmar que sigue en forma, que su cabeza está tan afilada como su lengua. Se ha fijado en la llamada prensa del corazón pero desde otra óptica. "Explicar España desde su prensa rosa". Algo así, solo podía hacerlo Bob. Y también llevar esos trajes. Solo él.

Bob Pop

Una noche... ¿rara?

Miércoles, 15 de junio de 2016

Los programas van como van. Son imprevisibles y ahí está la gracia. De repente te ves vestido como Mariano Rajoy con un dúo inclasificable al lado: Ojete Calor. Cantaron y les entrevisté pero no hablamos. Bueno, no me escuchaban. Porque ellos no hablan, solo se activan y deliran y rompen cosas o corren y se tiran por el suelo. Y luego salió la Niña que confesó no verle la gracia a la fealdad. "Me dan asco", llegó a decir.

Broncano hizo un informativo con Quequé. Noticias chungas. Y hubo un debate electoral con Pablo Iglesias cantando por Camela y Pedro Sánchez con el torso desnudo. Todos montados en Segways. No sé... Una noche rara. Igual lo soñé.

Rajoy y Ojete Calor