Los clásicos nunca mienten

Miércoles, 3 de octubre de 2018

Como fan acérrimo de Groucho Marx debo decir que no podían hacerme mejor regalo los guionistas de 'Late Motiv' con la pieza de anoche. Por eso lo hicieron: porque no lo saben. "Un día de estos voy a pensar seriamente en pagarles" (dicho a lo Groucho).

Meterte en la piel de un clásico es un ultraje amigable que proporciona una gustera estratosférica. Me dió por andar y andar. Y surgió la magia. Un tema tan complejo como "El Procés" por fin podía ser diseccionado a machetazos de ironía. Yo solo hice de medium cómico. O sea la mitad de un cómico. La otra mitad era un genial señor con bigote que era el más libre y gamberro de aquel mundo en blanco y negro.

Bendito seas Groucho y gracias por la parte que no te toca.

Ya ha vuelto Late Motiv

Miércoles, 12 de septiembre de 2018

Ya ha vuelto

Veo cosas

Miércoles, 30 de mayo de 2018

Veo 400 noches que han sido 400 ocasiones de dar las gracias a la comedia que nos sigue permitiendo trabajar y pasarlo bien al mismo tiempo. Gracias, por supuesto, a Movistar que creyó en nosotros, en un late de corte clásico pero con el alma de aquí.

Veo 100 compañeros que lo hacen posible pero parecen 400 porque se multiplican, inyectan ganas y buen rollo. Así es como debe fabricarse la risa. Con regularidad, profesionalidad y ganas de jugar. Esa es la mezcla. Haciendo que parezca fácil lo difícil. Arriesgando siempre porque ahí está la gracia, respetando al género y al medio, mirando este jodido mundo a través de nuestros filtros. (¡¡¡Menos mal!!!)

Veo miles de personas que han venido de público a un programa que no está en lo que llaman el mainstream. Gente corriente, gente que sabe escoger y que cada noche nos provocan ese pinchazo en el estómago y lo justifican todo.

Veo 400 motivos más para seguir maquillándome y crecer. El niño que empezó a ver la tele hace 50 años (!) sigue creciendo. Nunca quiere parar uno de reírse.

Veo cosas

Impecable Pérez

Miércoles, 9 de mayo de 2018

Yo no he visto nunca a nadie imitar como lo hace Raúl Pérez. He visto y he gozado con colegas de la comedia, por supuesto, pero lo que me fascina de Raúl es lo impecable de su método. Lo fino, trabajado, generoso y técnicamente insuperable que puede llegar a ser. Con Caprile lo volvió a hacer una vez más. Tres horas de maquillaje para diez minutos de "miel televisiva" única e irrepetible.

Raúl se ha inventado una clonación que apoyada en un buen guión rompe con todo lo conocido hasta ahora y lo pone en División de Honor. Cuando él sale yo me relajo. Con eso os lo digo todo.

Leonardos Capriles

Cosas que pasan en los ensayos

Jueves, 15 de marzo de 2018

Nada. Lo típico: llegas al ensayo y hay un serrucho que puedes ponerte de peineta. Esa noche, Pirata se calzará una hacha, muy "a lo vasco". Y pasa el rato y te olvidas, así que haces como que no pasa nada con el serrucho en la cabeza. Luego ponemos un vídeo de un perro gracioso con una zanahoria que se le escurre de la boca. Y preguntas: "¿podríamos conseguir una?". Lo pruebas, la gente se ríe y decides incorporarlo al programa.

Ensayar es jugar antes de jugar. Un programa es un juguete y un presentador debe ser como un niño que saca el máximo partido a ese juguete. Y todos tan contentos.

Late Motiv

Late Motiv

Late Motiv