Nada pasa por alto a los seguidores del programa. Cuando digo nada, quiero decir nada. El otro día "Galimatiax" colgó en Twitter un momento en el que se aprecia como se me desabrochó un botón de la camisa, dejando al descubierto mi lozana barriga. Yo también me di cuenta a través del monitor. Pensé: "no lo notarán".
Un seguidor dice que no ha podido evitar "pocoyohizarme" o algo así. Muchas gracias. Por cierto que mantengo contacto con el Pocoyó original y muy pronto sabréis por qué. Hasta aquí puedo escribir/leer.
Mi padrino televisivo se llama Antonio Gala. Nunca falla. Vino el primer día de nuestra pequeña/mediana historia como programa y siempre está a punto para cualquier celebración. La última fue el pasado lunes con motivo de los cinco años en antena. "He venido por amor", me dijo. Y yo lo valoro enormemente. Porque en esta época de prisas, superficialidades y tele fast food, tiene mucha importancia haber hecho un amigo. Y un amigo como Gala, ojo. Descarado, ingenioso, rápido, culto, listo... Lo tiene todo.
"Que fino es Gala", me decía un espectador al día siguiente. Fino por mordaz, incisivo y atrevido. Un hombre que lo tiene todo, pero se permite la licencia de ir a "jugar" a la tele. Mi agradecimiento eterno. Y, por supuesto, también a todos los seguidores que nos mantienen en pie.
En esto de la tele (parece una perogrullada) si no te ven no eres nadie.
Vale, hace mucho frío, pero hay que volver a la trinchera de la madrugada. Parece que todo está helado, paralizado, con resacón, empachado, pero no es así. Siempre hay algún brote verde (u ocre) donde agarrarse y, a partir de ahí, tirar de la madeja de los chistes y vuelta a empezar. Nos hemos pegado unas buenas vacaciones, pero las necesitábamos.
Yo me he ido a Nueva York tantos días que casi me empadrono. Más adelante hablaré de la proverbial hospitalidad de Mikel Urmeneta que consigue hacer de La Gran Manzana una pequeña mandarina. Gracias a todos los seguidores desvelados con los que me he mantenido en contacto a través de Twitter. Destaco el mensaje de fin de año de mi amigo Jaime Muñoz: "2010 y los coches sin volar". Tiene razón. Lo único que vuelan son aviones que aterrizan en aeropuertos emparanoiados. Más vale no hacer el tonto que te enchironan.
Por lo demás, mucha comida, mucho andar y mucho, mucho frío. Parece que el cambio climático se ha tomado unas vacaciones y ha hecho frío. ¡Como tiene que ser! Ahora nos vamos a arremangar (lo justo), para volver al aire con programas nuevos y relucientes, llenos de ideas que nos han traído los Reyes. No sé si son magos, pero son los únicos que trabajan en Navidad. Hasta ahora.
... con imitar a Robert de Niro. Yo no quiero, pero van y me ponen "El cabo del miedo", otra vez antes de mi programa. ¿Cuántas veces la habré visto? He perdido la cuenta. Abogadooooooooooooooooooo.
Esta foto enmarcada con Robbie Williams que tengo en mi casa, corresponde a la noche en que visitó nuestro programa hace un tiempo. Fue memorable. Le propuse estar un minuto sin hacer nada, en otras cosas. Muy bien. Lo encontré un poco acelerado, pero divertido. Luego vino su retiro (parece que la espina de no conquistar el mercado norteamericano, sigue clavada) y lo de que si estaba estudiando sobre las visitas de extraterrestres y esas cosas que nadie puede confirmar.
Pero Robbie ha vuelto y, estos días, me preguntan porque no vino otra vez a "Buenafuente". Pues no ha sido por nuestra culpa. Nosotros lo pedimos, pero las cosas han cambiado. Las televisiones han perdido peso específico (no quisiera sentirme culpable de eso) y ya no entramos en los planes de márqueting de los artistas como antes. Ahora dependemos de la memoria del propio artista. Alejandro Sanz, Bosé, Fito, Estopa y muchos otros la tienen intacta. Gracias. Seguirán visitándonos a pesar de que no vamos en prime time y de que estamos en una tele pequeña. Digna, pero pequeña.
Las discográficas tampoco son lo que eran. Antes, planificaban la visita del artista internacional, tenían margen. Ahora ya no. Ahora son una cifra de ventas (baja) en los listados de las oficinas centrales. ¿España? ¿Cuánto se vende allí?
Williams rindió pleitesía a "Los 4o" y ya está. Para a los demás, nada. ¿Se perdió la oportunidad de visitar algunos programas, donde acercarse a su público (comprador)? Por supuesto que sí. ¿Lo hubiera pasado bien? Por supuesto que sí.
Todo lo que está pasando perjudica al mundo del espectáculo televisivo, disgrega y difumina todavía más el mercado discográfico y pone en evidencia a los ejecutivos resultadistas que solo ven cifras de audiencia, en lugar de buenos y aprovechables espacios donde demostrar que uno es artista y no solo una marca. También demuestra la posición de España en el panorama mundial. Cuantos menos artistas vean en televisión, más bajo caemos en el escalafón. Cojan la programación de Inglaterra, Francia, Alemania, por no hablar de Estados Unidos.
Esto es lo que hay y me temo que desde nuestra pequeña ventana nocturna, no podemos hacer gran cosa. Solo podemos mantenernos fieles al espíritu funcional del programa, no desfallecer y montar un buen show cada noche con buenos invitados. Los que quieran/puedan o dejen venir. Como dice un aforismo norteamericano: "No te preocupes por lo que no puedes arreglar o no va contigo".
Estuvo en la redacción, en las reuniones, en los ensayos, en el programa y escribió una crónica. Algo que ya no se lleva. Muchos periodistas tiran de agencia, hacen dos llamadas y ya está. Tampoco es que sea culpa suya, pero las cosas están como están. Visto lo visto, hay que agradecer que Alfonso López, se desplazara hasta Barcelona y viera de primera mano lo que conlleva poner en pie un programa como el nuestro.
Muchas gracias.
No vivía algo tan intenso en televisión desde hace mucho tiempo. Empezó como una broma (en la cabeza de Oriol Bosch de laSexta) y acabó en un acontecimiento. No había precedentes. Cómo hacerlo? Con mucho morro y la ayuda imprescindible de los dos equipos. Luego vino mucha emoción, llamadas de teléfono, algunas incógnitas y... a jugar. Sin red. Sin apenas unas pruebas previas. Si me lo permiten "con dos cojones".
Siempre he admirado a Wyoming, por lo que sentarme en su mesa y dejarle "mi mundo", fue un honor. No hace falta competir, ni quién lo hizo mejor, ni chorradas. Se hizo. Eso es lo bueno, lo inédito y lo diferente. Estas cosas solo pueden pasar en laSexta. Gracias a todos los implicados y, por supuesto, a todos los espectadores.
Todo el mundo me felicita por los Goya. Tengo la impresión de que he ganado uno cuando, en realidad, lo que me ha tocado es una responsabilidad. Pero bueno. Algo de premio sí que tiene. El premio de poder presentar la gala a nuestra manera y pasar un buen rato con los amigos del cine español. Hace semanas que ya estamos trabajando y quedan... ¡tres meses!
De momento se agradece la complicidad de la Academia con Álex de la Iglesia al frente que, cada vez que me ve, me ata a una silla. Espero estar a la altura de lo que se espera de mí.
Reconozco que tengo una debilidad: me gusta acercarme mucho, mucho a la cámara. Todo lo que se pueda. Sucede muy de vez en cuando pero, cuando pasa, experimento una especie de placer que no sabría definir.
Y luego está lo de la cara apepinada, como cuando alguien se pone delante de la mirilla (bonita palabra) de una puerta. Es una chorrada, lo sé, pero yo vivo de estas cosas. Al no tener una carrera...
Arturo Fernández es grande, en todos los sentidos. Cada vez que viene al programa me sorprende y me divierte. Con su elegancia, sus "chatines", esa manera de subrayar las frases. "¡Qué bien estás!", le dije entre bambalinas. "¿Para qué voy a estar mal, chato?", me respondió.
Fue él quien propuso que cantáramos un bolero y yo pensé que quedaría bien que entrara a plató directamente cantando. No puedes hacer eso con mucha gente en este país y es justo reconocer que este señor que, según me confesó, cena sólo una manzana, es uno de ellos.
Disfruta con el teatro, no para de subir a los escenarios y cuando hace vacaciones "a los ocho días me aburro", en sus propias palabras. Un grande. Y es un honor que nos vea desde su hotel, con la manzana en la mano, mientras actúa hasta diciembre en Barcelona. Voy a ir a verlo.
Jordi ha vuelto en forma: brillante, hábil, afilado, humano y divertido. Lo tiene todo. Disfruté como un loco viendo el programa de ayer y volví a sentir ese gusanillo que llamamos "orgullo Terrat". La sensación de formar parte de una productora capaz de lanzar al aire un espacio como Salvados, en mitad de la galopante devaluación de la mayoría de programas de entretenimiento.
Viendo al Follonero por La Habana de verdad, con sutileza, en libertad, recogiendo cariño y retratando miseria, volví a pensar que muy pocos pueden hacer lo que él hace. Pocos no, nadie. Y luego, se plantó ante Cebrián, le dio al fair play y trató el enconamiento Prisa-Gobierno con buen rollo y mucho morro. Impecable. Ya sé que me dirá que lo digo por el "amor de padre" que le tengo. Sí, pero además, hay mucho respeto de compañero, Jordi. Espero que puedas venir a menudo por el plató, donde ya sabes que se te quiere.
Belén Esteban es como las estrellas: su luz se apagó hace millones de años (si es que alguna vez la tuvo), pero sigue llegando a nosotros a través de la televisión. Yo he llegado a la conclusión de que es infinita. Ya no ella, sino aquellos que estrujan el fenómeno más barato, hinchado, vacío, vergonzoso, repetitivo y estéril que se ha visto y se verá en muchos años. Nunca creí que una chica de barrio, de vocabulario limitado y biografía de folletín de segunda, pudiera reportar tantos minutos de pantalla. El fenómeno es tan persistente y pegajoso que hasta genera algo así como una fascinación. Pero no es verdad. Es un espejismo catódico. Es pura reiteración hasta el hartazgo, con lo que, de tanto verla, piensas que puede interesarte.
A mi no me interesa lo más absoluto. Ni ella, ni su niña, ni su madre, ni el torero, ni su suegra, ni los que se autoproclaman periodistas revoloteando a su alrededor con ese supuesto aire de investigadores, ni nada que recuerde a sus ojeras o a sus gafas de soldadora. Y hablo también como cómico. Los chistes con alusiones a la madrileña despechada, van directos a la papelera por sobados y previsibles. Cada vez me gusta menos teorizar sobre la tele. Cada uno hace lo que quiere y allá cada cual con sus conciencias. Los que tengan, claro.
Aún así, las consecuencias de la desertización de contenidos interesantes a la que han sometido la tele los corrales televisados que todos conocemos, están produciendo un cambio climático que ríete tú de la capa de ozono. Tanta Belén Esteban (y otros submundos también paralelos y fétidos) en programas choriceros, está expulsando a los guionistas de la tele. Guionistas y gente con arte, ideas y ganas de comunicar. Te vienen a la productora, gente joven con aires renovadores y lo primero que les das es una máscara de gas. Por suerte, nos quedan espacios protegidos, donde nos empeñamos en hacer algo que no huela a reciclaje.
Llegará un día que vendrán a visitarnos y nos tirarán cacahuetes diciendo: "pobrecitos, ahí están con sus cositas, entrevistando a escritores, actores y músicos. ¡Míralos!". Y nosotros, desnudos, barbudos, montados en neumáticos y enarbolando plátanos de canarias, chillaremos cada vez que nos pongan una imagen de Belén en la televisión. Porque, por supuesto, al ser infinita, ella seguirá explicando sus memeces, llorando, riendo o las dos cosas a la vez. Te estoy hablando ya del año 2045.
Lo sabemos, lo aceptamos e incluso nos da placer. Los documentales de animales en televisión tienen el poder de adormecernos suavemente hasta conseguir que nuestras siestas tengan la naturaleza y sus bichos como banda sonora.
Lo que yo no sabía es que los documentales de animales pueden hacer dormir a los propios animales. Aquí está la prueba. En la televisión: el temible tiburón blanco. En el sofá...
Otro parecido irrazonable. Si José María Iñigo se adelgazara 72 kilos, aprendiera a cantar en inglés y a componer himnos generacionales de los años 90, sería clavado al mítico Michael Stipe de REM. El norteamericano de mirada lánguida, desde que perdió su pelo, va probando diversos aspectos. Un día se dejó crecer el bigote.
Ya empieza a arrancar el motor de BFN, aunque tardaremos algunos días más en salir al aire. Ya llegan poco a poco los miembros del programa. Algunos luciendo moreno de verano, con esa tendencia que te coge a minimizar: "pse, cuatro días que he ido a la playa. Yo es que me pongo moreno muy rápido". Otros vuelven más blancos. Quizás sea el impacto de imaginarse de nuevo ante esa temporada inmensa que llega hasta... ¡EL PRÓXIMO MES DE JULIO! Sea como sea, poco a poco y con buen humor (vivimos básicamente de eso).
Se avecinan buenos y apasionantes cambios en el programa. Más de una novedad y las ganas de salir a navegar cada noche con nuestra mesa de madera que nos permite seguir a flote por sexta temporada. Todo eso, a pesar de esa crisis que todo lo mancha como un chapapote anímico y que deja a la gente con cara de pocos amigos. Ahora, más que nunca, la comedia se convierte en la tabla de salvación. Por eso tenemos ganas de volver y ya nos reunimos, y tomamos cafés y nos mandamos correos con chorradas y nos enseñamos las fotos en el iPhone, quien lo tenga. Como dice un miembro de El Terrat cuando volvemos de vacaciones: "Ya está. Ya ha pasado todo. Tranquilos que ya estamos todos juntos."
Mientras otros presentadores se mudan a Los Angeles para sus programas en horario de late show, el maestro David Letterman sigue fiel a sus orígenes y no se mueve de su New York y hasta da el golpe cuando quiere. Hace poco invitó a Paul McCartney para que tocara una canción en la marquesina del Ed Sullivan Theatre, desde donde Letterman emite su programa. Ahí queda eso.
Hace tiempo que dije en una entrevista que la televisión en España no puede permitirse el lujo de tener a Jesús Hermida en su casa como si tal cosa. Hermida es televisión en estado puro. El referente, el primer gran comunicador que, desde el periodismo, nos demuestra como puede dignificarse el medio. Por eso, su ausencia, es una prueba evidente de la pobreza de la televisión en España.
Y por eso me senté ayer a ver su programa conmemorativo del cuarenta aniversario de la llegada del hombre a la Luna. Fue todo lo que esperaba como fan: Hermida hablando mientras andaba por el plató, con las palabras justas, la amabilidad, la cercanía y ese punto de lirismo un poco épico, un poco escéptico, tan marca de la casa. De su casa. Porque la tele es "su casa". En aquel lejano 1969, Hermida era el más moderno de un país con boina que no sabía como salir de la dictadura.
Por aquel entonces, él era un periodista destacado en Estados Unidos y retransmitió el histórico aterrizaje del "Eagle" que mantuvo en vilo a todo un país. Todavía no había audímetros ni maldita falta que hacían. Hay gente que cree que él iba en la nave. Así de tontos éramos y así de injustos seguimos. Porque, insisto, si este hombre no se merece tener un programa que baje el Dios de la tele (que debe ser italiano) y lo vea. Fue un placer y un honor colaborar con mi modestísimo testimonio en el especial que co-dirigió mi amigo Aberto Maeso.
No sé si el hombre llegó a la luna o fue un montaje. Lo que si está claro es que Hermida abrió la puerta del mundo y del universo para España que, como no podía ser de otra manera, lo vio en blanco y negro. Y, de alguna manera, así seguimos.
Voy a repetírmelo que no me lo creo: "vacaciones, vacaciones, vacaciones..." Cumplimos con la tradición: vino mi madre, pasó revista al año, la liamos con un cohete, emoción, agradecimiento, esfuerzo justificado... Todas esas cosas que normalmente trae de serie el último programa de la temporada. Pero, esta vez, me parece que la satisfacción merece una explicación.
Hemos culminado una quinta temporada con brillantez, muy buenos resultados y una sensación de que el programa se ha revalorizado, ha hecho su enésima reinvención y mira al futuro con orgullo y muchas cosas que decir. ¿Por qué? Porque nos lo curramos.
Porque hay un equipo que se deja la piel y me acompaña, me mima, me hace mejor y se cree lo que hace. ¿Que hay que pasar a una cadena pequeña? Pues se pasa y se demuestra que "pequeño" es sólo un adjetivo para calificar a los directivos de televisión. No hay cadenas pequeñas. Hay proyectos, ganas, riesgo y TELEVISIÓN. Un arte precioso, a pesar de que algunos quieran convertirlo en un supermercado barato.
Era bonito ver improvisar a... ¡mi madre! Si es que me viene de familia. Han sido diez meses repletos (atiborrados) de tele, teatro, libros, trabajo en la productora y mucho más. "¿Vas a descansar?", me preguntaban. "Pues sólo lo justo", porque a los que nos gusta que pasen cosas, la inactividad nos aplatana. Lo justo para coger carrerilla.
Recuero cuando hacíamos EL TERRAT en Radio Barcelona. Iñaki y su "Hoy por Hoy", eran el buque insignia, abrían camino y luego, salíamos al aire nosotros. Detrás del monstruo del periodismo, los graciositos. ¡Quién me iba a decir que muchos años después, mantendríamos una conversación como dos compañeros que, además, simbolizaba la caída del telón de acero entre dos grupos audiovisuales!
Orgullo. Es lo que sentí. Orgullo de estar ahí y de mi equipo que luchó por producir un momento televisivo inédito y estimulante. No tengo ni idea de lo que va a pasar. Parece que el fútbol, como moneda de cambio, ha pacificado el panorama hasta el punto de que podría crearse un nuevo grupo audiovisual. Yo sólo pido estar con mi gente (delante y detrás de las cámaras), haciendo un programa de televisión. Nada más y nada menos.
Estos días se habla del relevo al frente del mítico "The Tonight Show" de la NBC, que acaba de coger Conan O'Brien, tras 17 años de lideraje indiscutible de Jay Leno. O'Brien hacía "The late Show", justo después, durante 16 años. El pelirrojo se ha trasladado a Los Angeles y sus primeras palabras han sido «Creo que he hecho una movida perfectamente sincronizada. Me he cambiado a una cadena que está en último lugar, a un estado que está en bancarrota y además "The tonight show" está auspiciado por General Motors».
Pero eso no es todo. Será bueno recordar que, antes de Leno, el anfitrión por excelencia era Johnny Carson que se mantuvo en antena 30 años. Sí, sí. Desde 1962 a 1992. Carson siempre será el clásico (O'Brien le admira), el gran presentador de todos los tiempos.
Y antes estuvo Ed Sullivan y Jack Paar y otros monstruos de la televisión de variedades, cómica, libre y repleta de música y buenos invitados. (Hagan el ejercicio de imaginar que se emitía en España por aquellas fechas). Confesión: el día que estoy un poco bajo de ánimo, entro en sus webs, repaso su historia o reviso viejas grabaciones. Entonces pienso: ¿de qué demonios te quejas, Andreu, que solo llevas cinco míseros años y cerca de setecientos programas. Me vengo arriba y me digo: "Venga, vamos a levantar el vuelo una noche más porque creo en este tipo de televisión y en todo lo que representa."
Creo en ella desde que en 1995, el desparecido Joan Ramon Mainat me enseñó un vídeo de David Letterman (para mi sigue siendo el mejor) en la calle Bergara de Barcelona y pensé que yo quería hacer algo así. Porque se parecía a la radio que es de donde vengo y porque me permitía expresarme como soy, con mi visión del mundo, con mis colaboradores/compinches y un equipazo detrás que hace posible el milagro. Lo probé en TV3 con muy buenos resultados y luego para toda España para crecer artísticamente en contra de cualquier otra idea nacionalista o mercantilista. ¡Me permitían ganar más público y mejores invitados! ¡Y yo sabía hablar castellano!
¿Y todo eso es fácil? No. Nada es fácil y mucho menos en un país donde la vida atormentada y repetitiva de Belén Esteban es un contenido que encima proporciona audiencia. Una vergüenza claro, pero es lo que hay. Un país donde los jugadores del Barça que viven a diez minutos en taxi de mi plató, dicen que no vienen porque están cansados. En verdad pienso que el hecho de que no quieran perder media hora con nosotros, es malo para todos. Pero no quiero insistir que parece una pataleta.
Hicimos un programa redondo y en directo dedicado a la victoria del Barça. Y lo volveríamos a hacer. Nosotros seguimos dale que te pego, convencidos de que nuestro producto tiene sentido a pesar de las corrientes baratas de la televisión actual y un futuro incierto del sector, con el agravante de la dispersión internetera y la crisis económica. Si crees en algo, persiste en ello. Cuando nos fuimos de Antena3 (cinco minutos antes de que nos echaran), una directiva de otra cadena me ofrecía un programa semanal los domingos. Dije: "no, yo sigo con lo mío que todavía tiene vida". "Eso es muy quijotesco", me dijo. Ese es el problema de la España acomplejada, miope, poco moderna y conservadora: que lo digno y difícil se considera quijotesco y poco rentable.
Cuando sigo, como ahora, las novedades americanas me dan un poco de envidia. Por su tradición, por sus medios, por sus presupuestos. Pero luego pienso que nosotros tenemos alma, incorrección, latinidad, improvisación y un orgullo del tamaño de la Sagrada Familia. Por eso salimos al aire cada noche aunque no esté nada claro que, después de nosotros, alguien recoja el testigo. Pero ese... ese no es nuestro problema. Nosotros no podemos volcarnos en el presente con todo nuestro corazón y encima pensar en el futuro. Hasta la noche, amigos y que Johnny Carson nos bendiga a todos.
Llevo ya algunos años en los platós de televisión y puedo decir que uno de los mejores entrevistadores es Albert Om, "El club", TV3. Es un hombre culto, simpático e inteligente que "deja" hablar y escucha. ESCUCHA. Cuando está a tu lado, dices más cosas de las que piensas e incluso puedes pensar lo que dices. Un verdadero mérito en la precipitada y devaluada televisión de magazines de España, donde si no conoces a Belén Estebán, parece que no eres nadie. Pues no. Hay programas donde se buscan invitados, se documentan y se intenta hablar de cosas interesantes.
Fui hace pocos días por sexta vez y lo hice para hablar del libro de fotografías del programa. ¡De fotografía! Una de mis pasiones. Y, además, me pidieron que antes de entrar hiciera algunas fotos rápidas que luego comentamos en directo. ¡No me lo podía creer! Estoy enormemente agradecido a Albert por la oportunidad. Aquí dejo la entrevista (en catalán) y todas las fotos que hice. No todas las pusieron. La de Puyal, por ejemplo, no salió. A ver si no va existir como, según la leyenda, le pasa a Jordi Hurtado. Un abrazo Albert y descansa que te lo has ganado. Pero no descanses mucho que la tele no se lo puede permitir.
El jueves emitimos el programa desde un avión, en el aire, en el cielo, a muchos metros del plató. El esfuerzo de producción, técnico y humano es impresionante. Las horas invertidas, las reuniones, las ganas, la complicidad los amigos, las ideas que hay en el proyecto son incalculables. Todo eso que luego no debe notarse para que parezca "fácil", pero que demuestra la capacidad de un equipo de televisión que, como digo siempre, es el mejor de España pero con diferencia. Y todo eso, después de ocho meses de temporada con programa diario a las espaldas. Vale la pena verlo. El jueves a las doce.
Hubo un tiempo, en el que los programas infantiles ponían vídeos como este. Tiempos más modernos que los actuales (colonizados por Disney), en los que los chavales podían ver a Radio Futura por ejemplo. Esta claro que hemos involucionado. Aquellos 80...
El otro día hablábamos con Joan Pons de El Terrat de Larry Sanders. Es uno de nuestros referentes. ¿Quien era Larry Sanders? En Estados Unidos, existe tal "cultura" de late shows, programas nocturnos de humor con entrevistas, que hasta se permitieron hacer una serie ambientada en uno imaginario. Todo ficción pero, cuidado, mezclada con invitados de verdad que participaban en cada capítulo. Para los amantes de este tipo de televisión, no se ha hecho nada parecido.
Larry Sanders (me gusta más que "Rockefeller") era una radiografía perfecta del género, de sus interioridades, de sus grandezas y miserias. He encontrado el capítulo en el que aparece Jim Carrey. Si conocen algún invitado que pueda superarle, por favor me lo dicen. Muchas gracias. "And now, ladies and gentelmen........ Laaaaaaaaaaaaarry Sandersssssssssss"
Tal como está la cosa, la mejor inversión es la risa. Puede que la economía se desmorone (gracias señores bancos y cajas), pero el humor cotiza, nos cura, nos relaja, nos desconecta de una realidad a veces repetitiva y sombría. Así que no puedo hacer otra cosa que alegrarme por los seiscientos programas, media vida, de realquilados en las madrugadas. Rodeados de politonos y vídeos eróticos pero libres. Libres para hacer y deshacer cada noche, nuestro mundo. ¡Y encima nos pagan! Gracias a los fieles seguidores y al equipazo que saca el barco a navegar cuatro veces por semana.
Como celebración, he pensado en compartir con vosotros, los últimos comentarios que me han hecho por la calle. A ver si me acuerdo.
"¡Ese Sardá bueno!"
(Joven emocionado, señalándome)
"Oye, ese que dice ser tú sobrino... ¿es verdad?"
"Hombre, por supuesto"
"Pareces mejor persona que en la tele"
(Un Kiosquero)
"Gracias por tu trabajo"
(Un camarero, en Madrid)
"Antes me caías mal, sin motivo. Ahora no me pierdo el programa"
(Un mail)
"Cómo te sientes tu que eres catalán, después de escribir el libro «¿Cómo ser español?»"
"Perdona, pero yo no he escrito ese libro?"
(Una periodista. Sí,sí. Una periodista de un medio importante)
Mi amigo Berto ya está en la "arena" de la tele. Ese circo polvoriento, duro y exigente que supone arriesgar con un producto propio y esperar a que todo vaya bien. De momento ya va bien. El hecho de que un cómico joven pueda estrenar un programa con su visión particular del mundo, su espectáculo unipersonal y su guión propio e intransferible, es algo que solo puede hacerse en laSexta y muy pocos pueden afrontarlo. Así que, de entrada, felicidades.
Ahora, el propio programa tiene que evolucionar, Berto tiene que tomarle la medida, "jugar" con él, expresarse fresco, natural y con esa genialidad que le sale sin esfuerzo. Cuanto más tranquilo lo dejemos, mejor le irá. En El Terrat apreciamos mucho a Berto y todos, sin excepción, estamos apoyando, aconsejando y gozando de su aventura. Porque tiene que ser eso: una aventura. Un viaje hacia territorios desconocidos, disfrutando del camino y celebrando que no todo está perdido en la tele.
La canción del primer programa, es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Ánimo sobrino. Ya sabes donde estoy: a tu lado.
Los archivos de El Terrat están llenos de sorpresas. Son muchos años. Mia Font me manda esta dedicatoria de Gila, recogida en el libro de invitados de "La Cosa Nostra" de 1999.
Conocer al maestro es una de las mejores experiencias que he vivido. Era una leyenda, humor y tragedia en una sola carrera. Historia de España. Estamos hablando de un hombre que fue fusilado durante la guerra civil y se salvó. Luego combatió con el humor que es el arma más poderosa que hay. Y siempre, desde la sencillez. No hay que olvidar a Gila. Todos somos modestos herederos y reivindicarlo es una obligación.
El equipo de Salvados, dispone del plató más grande del mundo. El plató es el propio mundo, con sus calles, sus bancos, sus coches, sus personas que pasaban por allí, su ruido, su viento, su frío, su calor, sus bares, sus papeleras. Tiene de todo, vamos. Para entrar a vivir. Cosa que ya ha hecho El Follonero, como buen okupa televisivo que es. Y lo mejor de todo: no paga hipoteca.
Ahora me acuerdo de lo que dijo el gran Pepe Colubi en su última aparición en el programa: "Cuando no te gusta lo que ves en la tele, que no se olvide que siempre puedes apagarla y salir a la calle".
La Academia de la Televisión me dedica su portada del último número y no puedo hacer otra cosa que sentirme agradecido. Es una buena entrevista, la de Sara Pulido. Una joven/vieja conocida que ama la tele y la explica con rigor y con cariño. Me pidió algunos de mis dibujitos y acepté encantado claro.
Las fotos son de César Núñez. Me gusta esa pose como de "perdonen que les moleste, pero ¿se puede pasar?", de la portada. Se trata de eso, ¿no? Entramos en las casas cada noche y nos dedicamos a entretener al personal. Tan fácil y tan difícil.
Somos muchos, por otra lado, los que seguimos apoyando a la Academia en su lucha (titánica) por unificar y mejorar la profesión. Otros, no se la creen. Es su problema.
Joan Grau, subdirector de Buenafuente, lleva un rockero dentro y lo saca con unos amiguetes cuando le da la gana. Muy sano. Bueno, muy sano no, porque los decibelios y el humo tienen que afectar las neuronas. Pero él ya las tiene muy deterioradas porque no hay que olvidar que escribe humor desde hace un montón de años.
Hace unos días, se puso de esta guisa y volvió a coger su guitarra. Fue en la sala Monasterio con los "Chaqueteros". Por mi parte, haré como si nada hubiera pasado y volveré a verle como el hombre que da el penúltimo acabado al guión de cada noche.
El 2008 le ha servido al Follonero para despegar. Pero este 2009 va a ser el de su definitiva consolidación. Tiene proyecto, tiene talento, tiene equipo, tiene ganas, tiene ideas, tiene mala leche, tiene sentido común, tiene valores y (aquí saco pecho) tiene a El Terrat detrás o delante o encima. Tiene a sus amigos y socios que le van a seguir apoyando. Vamos, que lo tiene todo.
Buena portada la del Dominical de El Periódico. El único medio que no pertenece a ningún grupo de comunicación con intereses televisivos y que, por lo tanto, es libre para entrevistas y publicar lo que quiere y le interesa a la gente.
Por más vueltas que le doy, no logro entender porque han quitado el programa "Silenci?" de la programación del Canal 33 en la televisión catalana. Después de siete años demostrando que la cultura puede ser atractiva en televisión, si la sabes contar bien, les han echado el cierre al chiringuito. No creo que la tele vaya tan sobrada de programas "referencia" como para frivolizar con ellos, pero desconozco los motivos.
Tan solo puedo aplaudirlos (hasta en la fiesta de despedida, con envío de cenizas incluidas) son alternativos y lúcidos. El oasis apalancado catalán, pierde un más que digno altavoz. También, a la venta, el libro de los siete años donde tengo el honor de participar con un dibujito. Estoy seguro de que las cabezas pensantes de "Silenci?", nos volverán a sorprender. Que olviden el funeral y den a luz otra criatura.
Por lo que se puede apreciar, el Homo Antecesor, ya experimentaba una sensación muy desagradable: el miedo. Visitó hace poco el programa, con motivo de la entrevista a Juan Luís Arsuaga, pero entre bambalinas coincidió con La Niña. Ésta se limito a decir: "Mira... un perrito". Había que ver la cara del hombre prehistórico, acostumbrado a cazar para comer, a defenderse para vivir, absolutamente atemorizado. ¿Qué le vería a La Niña?
El lujo de poder contar con Revilla como "colaborador mensual" del programa. El lujo de que te pregunten: "¿Cómo ves la entrevista? El presidente es un gran aficionado a la pesca". El lujo de garabatear un muelle en un papel y pasarlo a mi equipo. El lujazo de descubrir más tarde que los compañeros de atrezzo, lo han hecho mucho mejor de lo que yo hubiera imaginado. El lujo de hablar sin prisas con Revilla. "33 minutos", pude leer en un monitor. ¡Llevábamos 33 minutos de entrevista! Bueno, ¿y qué? Seguimos, nos reímos y pude notar ese pinchazo especial que te está diciendo "esto es la televisión que me gusta hacer". Libre, creativa, que estruja y saca hasta la última gota de las posibilidades que da el medio. Y mañana, a superarnos.
Por eso me maquillo cada tarde y me emociono. A pesar de los presagios agoreros y apocalípticos para el 2009. A pesar de la tele que ves y que se supone que funciona. A pesar del apagón del 2010. Yo sigo en esto para poder subirme a un muelle de madera y ponerme una guitarra al lado, por si me animaba. Sigo en esto porque me rodea el equipo más completo y experto que jamás he tenido. El pesimismo no entra por la puerta de nuestro plató. Nosotros "hacemos cosas". Nada malo puede pasarnos.
La televisión ha cambiado. Para bien y para mal. Lo malo ya lo conocemos. No hace falta dar nombres. Más que "malo" es que no me interesa. Incluso respeto a los que les gusta. Cada uno hace con su tiempo y sus neuronas, lo que quiere.
En la parte buena de la tele, según mi opinión, vive y crece El Follonero. Es un crack. Sólo un grande puede agarrar a Ansón por el pelo para comprobar si lleva peluquín. Y encima hacerlo con la complicidad del propio agarrado.
Pero es que, además, significa un montón de cosas. Significa que le hemos perdido el respeto a ese tipo de gente que durante muchos años han hecho que este país fuera un poco menos habitable. Ansón con sus estrategias reconocidas anti-Felipe González, cayó el domingo en las garras humorísticas de un reportero joven, de nueva generación que desdramatizó y relativizó su papel en el presente y el futuro del periodismo. Todo con un estirón de pelo amable y cachondo.
Me acuerdo ahora de una frase de Pepe Rubianes: "nene, no te fíes nunca de la gente que lleva peluquín". Bravo Follo.
Primero, los fenómenos paranormales que coincidieron en un solo programa: cae una lámpara del techo, una gata en celo maúlla debajo de la grada... Intento no darle importancia y salgo a tomar el aire unos minutos. ¿Qué me encuentro? Pues al guitarrista de AC/DC que se parece a Berto, dando saltos con una guitarra imaginaria. No gano para sustos, francamente.
La Niña de shreck y la co-protagonista de Vamoss, Pepa, en una bonita instantánea distribuida a los medios de comunicación de España, Portugal y Grecia.
Recuerdo cuando detuvieron a Roldán, hace unos cuantos años. Interviú publicó unas fotos en exclusiva donde aparecía en una orgía. En una de las imágenes, sostenía una cucaracha hinchable en sus manos y se le notaba contento. ¡Vaya risas nos echamos en la radio! Luego lo trincaron, le cayeron treinta y un años por llevarse los millones que, según él, tiene otro. Claro. Como que va a decir dónde los tiene.
Roldán representaba lo más cutre de la cultura del pelotazo. Un grano que le salió al PSOE y del que todos han querido renegar. Lo que no entiendo, así las cosas, es como se le invita a un programa de televisión. Como se le paga para que no diga nada, solo por el mero hecho de tenerlo allí sentado, recibiendo por todos lados, con sus dientes amarillos y su cara de "me arrepiento, pero solo un poco".
La noche del viernes no fue una noche de periodismo. Que no nos vendan la moto. Fue una noche de espectáculo bochornoso en una España presuntamente moderna. Y espera que ahora viene Julián Muñoz. Habrá que decir algo esta noche.
Una maravillosa rutina. La adrenalina está en el aire. Puede olerse. Empieza a sonar la banda, se escuchan los primeros aplausos, el equipo empieza a animarse, yo saco la cámara... Estos minutos son los que explican claramente porque nos dedicamos a esto. Porque estamos enganchados a lo efímero, lo sorprendente, lo espectacular, lo divertido. Se acerca el momento de empezar: "¿Vamos Andreu?". "Vamos".
Un señor, que dijo llamarse Leopoldo Abadía jr., me convenció la otra noche en maquillaje, de que la cosa está muy mal. Lo de la crisis parece que va para largo y hay que tener los ojos muy abiertos no vaya a ser que venga alguien y se lleve tus pantalones.
Un buen amigo, que me conoce, me manda un video impagable del mítico Eugenio. Se trata de una actuación en TVE. No hay que perderse la presentación de Lidia Bosch y Toni Cantó. Pero lo bueno, lo mítico, sigue siendo el porte austero de Eugenio. Su mirada. Las cejas. Esas gafas. Jamás vi a nadie más que las llevara. Como suelta los chistes, como aguanta el tirón, como fuma y como bebe.
Me he acordado de Andy Kaufman, otro raro. Eugenio sigue vigente. Hace un tiempo propuse a TV3 un programa de homenaje, pero no estaban por la labor. Queda pendiente. En Tv3 o donde sea.
Desde el punto de vista del programa, puede que Jordi Pujol sea uno de los mejores invitados que jamás hayamos tenido. Y también uno de los que más se ha hecho esperar. El jueves pasado, fue la primera entrevista que le he hecho en televisión y, si tenemos en cuenta que empecé en esto allá por el año 1995, pues no está mal la espera. Hay que decir que el ex President de la Generalitat siempre se disculpó y argumentó su negativa. Incluso llegó a invitarme a comer para explicármelo. Sin embargo, algo cambió desde el programa 500 en el que apareció por teléfono y se comprometió a venir. Y cuando Pujol va a un programa, sabe administrar su encanto, sabe jugar y dejar jugar (mucho más ahora, que cuando era presidente) y, en definitiva, se comporta tal como esperamos los que hacemos televisión.
Pujol (al que muchos siguen echando de menos, sobretodo en su partido), representa una parte de la historia de Catalunya y de España del último cuarto de siglo. Tenerlo, allí en el sofá, después de tantas gestiones y comprobar el resultado entre la audiencia, es un motivo de orgullo para un programa de cómicos. Quedaría mejor o peor, la entrevista. Pero se hizo lo que se pudo. Y allí estaba.
Lo sabía. Bueno, no lo sabía pero me parece muy acertado que le hayan dado el Premio Ondas a "Salvados", en concepto de programa más innovador de televisión.
El pasado domingo, mientras miraba el programa, juro que pensé "se está inventando un nuevo lenguaje. Juega con todo." Era, cuando entrevistaba por teléfono al presidente de Google, con dos cámaras, bromeando con el Googlemap.
Jordi es muy bueno. Siempre lo ha sido. Sabe sacar oro donde los demás solo ven una simple entrevista. Sabe provocar sin hacer daño. Es un finísimo analista político, un periodista con olfato y estómago. Tiene que saber qué pasa, tiene que ir, tiene que convertirlo en espectáculo.
Bueno. Podría hablar una hora de Jordi y me quedaría corto. Encima, se ha rodeado de un equipo buenísimo, dando a luz un precioso "retoño" que va a dar mucho que hablar. Esto es solo el principio, estoy convencido. Felicidades a todos. Me preguntaban ayer: "¿Cómo ha conseguido Salvados, un programa de laSexta, que PRISA le diera un Ondas?". Me limité a contestar: "Es El Follonero. Consigue todo lo que se propone". (¡Qué alegrías me das, hijo mío!).
El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, es un fenómeno televisivo en toda regla. Pocas veces en mi carrera, había visto tan de cerca (y disfrutado), la capacidad innata de comunicar sin esfuerzo, tan sólo echando mano de la naturalidad, la capacidad de expresión directa y sincera y una simpatía que se tiene o no se tiene. Puedes darle las vueltas que quieras al tema, pero hay gente que traspasa la cámara y "llega" al espectador y otra que no. Es lo que hay y, Revilla, está en el primer grupo.
Cuando la semana pasada, cumplió el sueño de conseguir una rueda de fórmula 1 para Juan de Salamanca, lo vi todo muy claro. Revilla ya está en lo más alto y ha venido para quedarse. Hay más cosas. Me gusta el respeto y el aprecio que nos tenemos, fuera de pantalla. Revilla va a lo suyo, pero no escatima en apoyo y buenas palabras. Es un hombre entregado a su comunidad y va a donde sea para decirlo alto y claro. Bueno a donde sea, no. Tampoco vayamos a creer que Revilla, con su experiencia, no nos ve venir a todos. Detrás de la imagen campechana, hay un político realista y práctico. Un hombre sincero que ha hecho de su libertad su encanto y de su personalidad, un personaje televisivo de primer nivel. Ya tengo ganas de que vuelva.
¿Preparados? Vamos a ver uno de los momentos más brillantes de la historia de la televisión y del humor. Estados Unidos. Primer programa del mítico "Saturday Night Live", en la NBC. ¡Primera noche! El programa se sigue emitiendo en la actualidad.
Bueno, de repente aparece el cómico más inclasificable jamás visto: Andy Kaufman. El hombre que destrozaba los estereotipos. El extravagante más entrañable. Se cascó esta actuación que fue su primera y única aparición en el programa. A la semana siguiente, dado que la dirección de la cadena no lo quería, un actor pidió que los espectadores votarán si querían que Andy volviera. ¿Qué paso? Mírate la peli (sensacional) "Man on the moon". Pero, primero, la actuación.
"Ui, que difícil!", presentado por Fermí Fernandes es el programa con más éxito de la historia de El Terrat a tenor de lo que lleva en antena: cinco años en uno de los canales digitales de 8TV de La Vanguardia. Bueno, hay que matizar que no paran de poner una y otra vez los mismos, con lo que a nivel de productora preferimos no pronunciarnos.
Por lo que se ve, La Vanguardia tiene adjudicados unos canales, pero lo que sería la programación está tardando un poco. Algo así como cinco años. Preguntado el propio Fernandes al respecto, ha manifestado que "la gente me dice que me ve más joven por televisión y yo les digo que tienen razón". Nuestro equipo de investigación está consultando los archivos para buscar un precedente en el mundo e incluso nos planteamos presentarlo al Guiness de los records: el programa que se emitía una y otra vez. ¡Siempre el mismo! Desde aquí, quiero agradecer a 8tv, su inestimable apoyo a la industria audiovisual. Si todas las teles hicieran lo mismo, habríamos desaparecido. Eso si: saldríamos jóvenes y lozanos en un perfecto estado de conservación catódica.
Nunca hablo de Canal Reus y voy a reparar el error. Canal Reus es la tele de mi ciudad, de la que me siento orgulloso. Hace diez años, nos juntamos los "hijos pródigos" de la comunicación local, bajo la batuta del inefable Josep M. Martí, mi padre profesional en la radio de los años 80. "Hay que apoyar, formar una empresa y tirar adelante la tele local". Ni pregunté. Había que hacerlo. Ahí nos liamos gente como Francino, Xavi Grasset, Josep M. Girona y muchos más.
Es el proyecto más puro en el que jamás he participado. No hemos ganado un duro pero, atención, llevamos diez años en antena con solidez, orgullo y unos parámetros de calidad inauditos en las televisiones locales. Ya se sabe que las locales han servido, a veces para que cuatro descerebrados programen porno, adivinos de tres al cuarto, programas que provocan sonrojo y poca cosa más. Canal Reus nació con las ideas claras: servir a la ciudad y su area de influencia con profesionalidad. Recoger la herencia del buen periodismo local, donde tuve el honor de crecer. Servir de plataforma de despegue para nuevos profesionales y velar por su independencia.
Diez años después, Canal Reus celebra su década con la cabeza bien alta. Está preparada para el desafío digital, pertenece a la Xarxa de televisions locals donde hay muy buenos profesionales y ya tiene presencia en internet. Quiero felicitar a todo el equipo, comprometerme a pasar estas navidades y mandar un abrazo a su director Quico Domenech, con el que compartí los años de Radio Reus. Una de las mejores épocas de mi vida. Canal Reus, "respira" aquel aroma de libertad y profesionalidad que nos sirvió a muchos para seguir soñando que la dignidad y la comunicación pueden ir de la mano.
Cuando me preguntan por el éxito, siempre digo que yo prefiero la prosperidad. Que las cosas vayan bien, que haya trabajo, buen ambiente y perspectivas de futuro. Tal como están las cosas hoy en día, me parece lo más apropiado y razonable. Nos dicen que los nubarrones del capitalismo decadente, traen mal tiempo. Que la globalización competitiva sólo presagia más nerviosismo, que todo es peor de lo que parece y cosas así de "divertidas". Pon que la mitad sea cierto. Bueno, pues en medio de ese clima frío y poco favorable, El Terrat sigue navegando con prosperidad. Un milagro, si es que crees en ellos, o un premio a la perseverancia.
En las últimas horas, nos hemos incorporado al grupo europeo Banijay de producción televisiva, con sede en Francia. ¿Por qué? Porque han creído en nosotros, nos han mostrado su respeto, nos han enseñado su proyecto y un mapa con el camino que podríamos andar juntos en el futuro. Y hemos aceptado. En realidad, son muchos los grupos que se han interesado a lo largo de los años en El Terrat.
Ninguno con la energía y las ideas tan claras como Banijay. ¿Dinero? Sí, nos han pagado dinero. ¿Acaso no nos merecemos un premio después de veinte años de andadura? Los que nos conocen saben que no nos mueve el dinero. Pocas horas después de cerrar la operación, ya estábamos en un camerino de Viladecans, sudando y estrenando nuestra gira de teatros. Porque somos así. Unos enamorados del oficio que necesitamos motivos y apoyos para seguir soñando. Y cariño. También necesitamos que nos quieran y nos digan que cuentan con nosotros para llenar Europa de ideas.
Todo va a seguir exactamente igual. Si hemos llegado hasta aquí es gracias a la aportación de todos y cada uno de los trabajadores de El Terrat que le dan el carácter único que tiene. Artistas, técnicos, productores, administrativos... Todos, sin distinción alguna. Sería un cretino si pensara que debo o debemos cambiar. El Terrat no puede cambiar, porque deja de serlo y desaparece el sueño. Es imposible alterar los lazos de amistad (más bien hermandad) y complicidad que nos unen. Todos los socios, por separado, podrían tener una empresa. Pero juntos, conforman una acumulación de talento y una suma de posibilidades alucinante. Y lo que es más importante: juntos nos reímos y nos queremos. Solos nos aburrimos.
Así que ahora, sabiendo que la prosperidad es muy parecida a la felicidad, empieza el enésimo futuro. Con la misma ilusión que siempre o quizás un poco más. Nosotros ya tenemos el premio diario de la risa. Es nuestro verdadero motor y lo que justifica todos nuestros esfuerzos. Ya nos ganamos muy bien la vida. Pero ahora, vamos a seguir creciendo, pensado locuras y lo que es mejor, haciéndolas sin tener que visitar a los bancos y a los notarios que son profesiones muy respetables, pero que me ponen muy nervioso. Humor, humor y más humor. Es lo que se nos da mejor y así seguiremos hasta que el cuerpo y la cabeza aguanten.
Pongan la tele, vayan al teatro o naveguen por internet: estamos ahí. Gracias a todos los que se han sentido felices estos días con la noticia. Son nuestros amigos y viven con nosotros la alegría de la prosperidad.
Siempre he creído que el éxito no cambia a las personas. Sólo potencia su personalidad. En el caso de Amaral, el éxito es esfuerzo y agradecimiento. Al público, al destino, al trabajo diario de tantos años que los ha colocado exactamente donde deben estar: en lo más alto. Los encontré como siempre. Con su toque de timidez y de proximidad. Saboreando todo lo bueno que les pasa y sin quejarse.
En estos tiempos de crisis y zozobra, el que se queje por trabajar no tiene perdón. Fue un placer verles tocar en directo con un arreglo especial para el programa. La voz de Eva me sigue cautivando y se lo dije. Tomé esta foto en los ensayos. Buen trabajo, chicos.
El subdirector de BFN, nos comunicó el otro día en Madrid, su asombroso descubrimiento. La cerveza que se acababa de beber, conservaba la pista de todos y cada uno de los tragos, gracias a la huella de la espuma. En total: nueve. Me pareció asombroso, aunque no sé qué utilidad puede tener. Acaso para los del CSI. Los buenos guionistas, se fijan en cosas en las que el resto de gente no repara. Ahí está una de las claves del oficio.
Me gustan las casualidades, aunque no se exactamente porqué. Casualmente llevaba mi cámara el otro día en El hormiguero de Motos en Cuatro y, claro, tuve que desenfundar. Ahí va el testimonio. Pablo Motos es un excelente profesional, con un buen programa. Creo que soy el primero de laSexta que entra (y sale) de la estrella de la muerte. Cada vez que hablamos Pablo y yo, constatamos nuestras coincidencias. Pensamos muy similar. Nos gustan los mismos referentes y tenemos "calado" el show business patrio. "Tenemos que llamarnos más" le dije. Lo mismo que me soltó al día siguiente el Gran Wyoming en la presentación de laSexta, en el Price. Wyoming estuvo espléndido, como siempre, y yo seguí con la parodia de nuestra rivalidad. "Al final vamos a ser como Dean Martin y Jerry Lewis".
LaSexta arranca una nueva temporada con esa mezcla de libertad, modestia, buen ambiente y ambición. La prensa refleja en cuentagotas, las más de dos horas que duró el acto. Cada septiembre pasa lo mismo. Los periódicos de otros grupos, nos relativizan sin decoro. Cada septiembre, pienso en lo bajo que ha caído el periodismo. En el acto de laSexta, quise que Berto recibiera el aplauso de los presentes. "Porque representa lo que nos gusta de esta cadena: que apuesta por gente nueva y sale bien". En un minuto, mi sobrino se los puso en el bolsillo. Fue el propio Berto, junto a Pep Espada, el que protagonizó otra casualidad.
Estábamos en el puente aéreo y se puso a leer el mismo libro de Ken Follet que nuestro director. Por lo que se aprecia, Pep está llegando a la mitad. Con lo que esperamos, igual acabaron éste y se compraron otro. El mismo, claro.
Ya para terminar, resulta que estoy a punto de enviar esta entrada, cuando descubro que es día 15 de septiembre y que debo volver al plató. ¿Casualidad? No lo sé, pero como ya avanzamos a la prensa, esta temporada pensamos llegar "MUCHO MÁS ALLÁ". Vamos a abordar el misterio como nunca nadie lo ha hecho. Es decir, como todos, pero reconociendo que es una patraña. "Patraña". Me gusta la palabra. "VIVA PATRAÑA". Hasta la noche.
Me voy a Madrid a vender el "género". Como se ha hecho toda la vida. Como los representantes de comercio. LaSexta presenta el jueves su programación, coincidiendo con la Diada Nacional de Catalunya. Un detalle.
Por eso no podré estar en el programa especial de los 25 años de Tv3. Me sabe mal, porque me habían invitado y hubiera visto a Oriol Grau por primera vez en acción como nuevo directivo de la cadena. ¡Qué vueltas da la vida! De Palomino a directivo. Oriol fue mi compañero durante muchísimos años en la radio y en la tele, así que le deseo lo mejor.
Les he mandado un video cargado de cariño. "Mientras vosotros estáis de fiesta, yo estoy trabajando. O sea, que no aprendo. Cuánto más grande, más tonto". Una vez en Madrid, me pasaré por El Hormiguero de Motos. Espero que no me electrocute, ni me hagan comer nada que no haya aprobado la OMS.
Pues eso. Salgo de Catalunya. Ya veo los peajes. Las cuatro barras de la senyera catalana, deberían llevar bordado en oro (el que han ganado), un peaje. Es lo que más nos representa. Y encima dicen que no nos rascamos el bolsillo.
Nunca creí que algo que suena negativo, podría ser positivo. Me he pasado el verano escuchando: "Vuelve rápido que tú sobrino Berto te va a quitar el sitio".
Esto significa que todo va bien. Mejor de lo previsto. Berto (y todo el equipo que se ha quedado en verano en Buenafuente), han dado una lección de curro, de mantener el nivel y de profesionalidad). Ya sabía que iba a ser así, pero confirmarlo ha sido emocionante y gratificante. Sólo hay que pasarse por el plató o poner la tele para comprobarlo. Tengo la impresión que Berto es lo único decente que se ha visto en la tele este verano, aparte de las Olimpiadas que ya "vienen hechas de China".
La maquinaria de la quinta temporada, ya está en marcha. Ya estamos trabajando y disfrutando. Tengo muchas ganas de volver para seguir recogiendo los frutos de tantas noches. ¡Algo hemos aprendido! Prometo que seguirá lo mejor y continuaremos arriesgando y probando. Creciendo, en definitiva. Todo lo que nos guste, servirá para seguir navegando por las madrugadas.
Algunos datos: en septiembre cumpliremos el programa quinientos, en noviembre el monólogo mil de mi carrera televisiva y en enero los cinco años. Sólo son cifras, vale, pero hablan de perseverancia, de mucho esfuerzo y muchas risas. Y lo mejor es que no nos hemos cansado. Queda mucha noche por delante.
Berto: prepárate que voy. Y no hará falta que me traigas cafés. He visto un tipo nuevo en la redacción que estará encantado. ¿Quieres que le pida dos? ¿Uno para ti y otro para mí?
Hoy, a lo grande. Tom Jones en su plenitud. Ojo con la desproporción ente la boca del galés y el diminuto micrófono con el que canta a su chica. No se lo comió de milagro.
Un desvergonzado Wyoming, osó coger mi premio "Cuéntame" de la última gala de la academia y desafiarme como se aprecia en la foto. Lo bueno es que la tomó uno de mis productores, Marc Martínez, que me la pasó sonriente. ¿De qué se reirá Martínez?
Esto es un desafío en toda regla. Wyoming se marcha de vacaciones, pero la próxima temporada va a correr la sangre catódica a borbotones, porque la escalada de violencia es imparable y yo me conozco. Es que me conozco...
Ya está. Trabajo cumplido. Les dije al equipo que ha sido el año más intenso que recuerdo en mucho tiempo. Nueva cadena, nuevas caras, nuevos retos. Mi apreciación personal es que lo hemos hecho muy bien. Que venimos para esto. Para crecer artísticamente, inventarnos todo lo que nos pasara por la cabeza y liarla, liarla mucho.
No puedo resumir las toneladas de sensaciones que hemos vivido desde aquel lejano mes de septiembre. Decenas y decenas de noches, un excelente guión y una confortable libertad que se respiraba en el plató y en antena. Así es muy fácil trabajar. Y el equipo. El mejor equipo de programas de entretenimiento de España.
Invito a quien quiera a pasar un día en el plató y comprobar cómo se elabora profesional y artesanalmente un show plagado de detalles, técnica, improvisación y arte. Estoy superorgulloso. Por eso me ha crecido la mano (no penséis mal). Para agradecer a todos su aportación.
La fiesta sigue con Berto. El lunes, todos con mi sobrino. Hasta ahora.
Menos mal que Berto se ha quitado de la cabeza lo de cambiar su imagen para presentar el programa en verano. Empezó asándose en el UVA, luego se blanqueo los dientes y acabó operándose la nariz "¡¡¡al revés!!!".
Se puso más porque dice que la quería respingona. Un despropósito en toda regla. No podía mirarlo en antena. Parecía el muñeco de un ventrílocuo gigante. Un pinocho adolescente. Cualquier cosa menos un presentador. Yo creo que él también lo ha visto y, todos, nos quedamos más tranquilos. No ganamos para sustos.
Esta es una imagen de la "normalidad", aunque la palabra a veces no me gusta demasiado. "Normalidad", aquí, significa que Eva Hache viene al programa y sin ningún problema repasa sus tres años en la trinchera de la madrugada. Y la recibimos con cariño, como deben ser recibidos los buenos compañeros. Las rivalidades se las inventan otros. Nosotros sabemos lo que significa dejarse la piel con los chistes. Mucha suerte Eva.
Lo que no es tan normal es que Javier Sardá, que acaba de publicar un libro, no quiera venir al programa. Suelo respetar las negativas de los invitados, pero en este caso se me antoja que no, viene cargado de falta de compañerismo. Nadie como Sardá para conocerme (trabajamos cinco años en la SER juntos).
Nadie como él, para saber lo importante que son los buenos invitados en programas como el nuestro. Seguiremos con nuestra línea de buenos contenidos. Al menos, lo intentamos. Aunque la trastienda del programa, está llena de miserias, sorpresas, bajezas y una falta de unidad en esta parodia de show business que es la industria del espectáculo en España. A veces es descorazonador, pero a los cinco minutos te vienes arriba. Soy tan tonto que me gustaría que todos fuéramos amigos, nos respetáramos, nos ayudáramos y tomáramos unas cañas. Por lo que parece, no puede ser. Bueno. Pues vale.
Corbacho tendría que ser seleccionador. Ya verías como corrían los jugadores. No gano pa sustos. Abro un dominical y me lo veo en un jacuzzi a punto de sacar un fuera de banda. Fíjense como mira a los ojos.
Corbacho (y Cruz) están preparando la serie "Pelotas", nuestra próxima producción de ficción. Estoy convencido que nadie mejor que ellos para contar los avatares de un equipo de segunda regional. Eso sí que es fútbol en estado puro. Campos de tierra, barrigas, cervecita después del partido y luego, todos a casa a ver la Eurocopa.
El señor Francesc Xavier Roca ("Xevi" Roca), natural de Besalú, abandonó el pasado jueves su cargo de subdirector de Buenafuente, programa en el que ha permanecido desde su fundación hace... hace... un montón de tiempo.
En una íntima y entrañable ceremonia, dónde Andreu aparece tocado con una gorra típica serbia, Roca fue obsequiado con una botella magnum de vino que, en su día, fue regalada al programa por el famoso Pocholo.
El joven guionista no realizó ningún discurso, ni nada, porque sigue en El Terrat en el área de contenidos, en nuestras confortables oficinas de la calle Dénia de Barcelona. Él ya quería, ya, pero Andreu le dijo: "A ver si ahora que te vas tan bien, la vas a cagar". Roca ha pasado por todos los escalafones posibles del programa, hasta culminar su carrera, gestionando parte del fenómeno Chiki-chiki, por lo que no se descarta que también tenga un Ferrari o dos.
Veremos qué hace a partir de ahora. Nunca mejor dicho. Lo bueno es que va a trabajar porque le gusta, no porque lo necesite.
Las caras de las personas se pueden sumar. (El mejor, haciéndolo, es Xen Subirats de EL TERRAT). Bueno pues si coges mi cara y le sumas la de mi amigo y socio Xavi Cassadó, el resultante sería el muchacho que mandó su careto a la sección "Somos clavados". Estoy pensando en cambiar el nombre y poner "Somos sumandos".
Fue una de esas noches en las que te vuelves a enamorar de la televisión. En la que el soplo de la genialidad sobrevoló el plató y el tiempo se congeló. Enrique Morente (solo, en una mesa marcándose el compás), cantó un tema de su disco dedicado a Picasso. Vino porque le dio la gana, que necesidad no tiene. Fue como ver a un genio, dentro de otro genio. Y pensé que todavía no está todo perdido en el mundo catódico. Es una cuestión de ponerle ganas. Gracias maestro.
Nos encontrábamos viendo el programa del Follonero Salvados por la Iglesia, la primera parte, en compañía de mi madre. Me gusta escuchar sus comentarios como espectadora, vamos a decir "aventajada". En un momento dado del reportaje, coincidiendo con la aparición del Papa de Roma, dijo: "Hay que ver qué pelo más limpio tiene el papa".
Como siempre, tenía razón. Otra cosa no, pero al Papa se le ve un
pelo blanco y suave. Limpio, vamos. A ver qué dice mañana en la segunda entrega.
El equipo del programa nos reunimos en el restaurante Tres Chiles de Barcelona, para vivir la noche del gag más grande de la historia. (O el que ha llegado más lejos). Cervezas, margaritas, risas y una expectación digna de unos Juegos Olímpicos. ¡Qué grande Andorra!
La ovación se escuchó en toda la ciudad. Berto nos iba contando desde el Arena de Belgrado. Y salió Rodolfo. Y, yo diría, que cantó muy bien. Y empezaron a llegar los mensajes de los amigos que sí han entendido y disfrutado la broma. Y que nos felicitaban con la sinceridad y la complicidad de las grandes ocasiones. Gracias. Fue muy emocionante. Luego, lo de siempre: los países se votan en función de sus afinidades y ya está. ¡Qué contento estaba el ruso!
Por la tarde, me negué a hacer una entrevista con El País que, francamente, me ha caído de la gracia. La semana de goteo con mala leche contra el fenómeno, me ha hecho ver que la verdadera censura la marcan las empresas. "De esto no se habla o se habla mal". Y así lo hicieron. Muy en la línea de la gente de la calle, por cierto. La gente quedó como hacía años, para ver el festival por la tele y reír y disfrutar.
En general no quise escuchar nada, ni leer nada. Ahora, todos los "pensadores" del mundo de los columnistas, recomiendan que Rodolfo tenga una muerte de leyenda. Rápida e inmediata. Bueno, pues que sepan que vamos a hacer lo que nos dé la gana, siguiendo únicamente nuestro olfato y nuestra experiencia. Siempre lo hemos hecho así. Me quedo con lo mejor: ese Rodolfo tocando los primeros compases de su guitarra de plástico, mientras abajo -en el ángulo izquierdo de la pantalla-, ponía España.
Pase lo que pase el sábado, Rodolfo ya ha ganado. La broma ha tocado su "cielo" particular sorteando todos los obstáculos, infiltrándose en el sistema y -sobretodo- aupada por la gente que ha querido jugar con el tema. La fuerza de internet ha quedado patente. No hay otra lectura.
Estoy superorgulloso del trabajo realizado. No se trata únicamente del hombre del tupé con su guitarra de plástico que es un crack y ya lo sabíamos. Se han cooordinado decenas de profesionales para llevar a cabo la gamberrada. Productores, maquilladoras, vestuario, márketing, prensa, operadores de cámara, redactores, webmasters y muchos más que me dejo. A todos ellos, muchas gracias. Como esas bailarinas, y sus horas y horas de ensayo, intentado ensamblar un gag, en un festival de proporciones gigantescas. Te gustará más o menos, pero es muy grande y había que dar la talla. Esto lo hacen actores sin experiencia y no pasamos del puente aéreo.
Me decían desde Belgrado: "Somos la alegría del festival". ¡Bien! Se trataba de eso. De reírnos y generar buen rollo. Hay que pedir disculpas por si hemos ofendido a alguien. Como dice Corbacho: "Es mejor pedir disculpas, que pedir permiso". También nos hemos reído con las lecturas malintencionadas de los que no han querido ver la broma y sólo han hurgado en sus escándalos inventados.
En un país avanzado -con un mundo del espectáculo bregado, ágil y sano-, lo del chiki sería habitual. Es un fenómeno, pues a saco con él. Se estaría preparando una película y un musical. Aquí, no. Aquí hay telepredicadores seniles que quieren ver lo que no hay (con mala fe) y diarios que pretenden ganar un Pulitzer, porque no se les ocurrió a ellos. Da lastimita. ¡Qué mala es la envidia! Yo, cuando algo me gusta y me sorprende, no pienso "si no se me ha ocurrido a mí, es que ellos lo han hecho mal". Yo, no. Me relajo, lo disfruto y aprieto los puños par seguir trabajando y mejorando.
De todas formas, nada podrá aguarnos la fiesta. Para unos gamberros como nosotros, lo de Belgrado es muy grande y así lo vamos a vivir. Como esa gente (¡muchísima!) que se pondrá delante de la tele para disfrutar con una complicidad y un buen rollo que nos emociona. Trabajamos para esto. Para liarla. Para subvertir lo establecido, para romper y rasgar la seriedad de un mundo previsible y gris que, un tío con dudoso acento argentino, ha agitado durante unas semanas inolvidables. Me siento orgulloso de pertenecer a EL TERRAT y haber llegado hasta aquí. Y que quede claro que no vamos a detenernos. Lo mejor está por venir y no sabemos por donde. Eso es lo guapo. Perrea!!!!!!!!
Berto está en Belgrado pero antes de marcharse, la semana pasada, se marcó una canción llamada "Te quiero normal". Un servidor suele canturrear con la ayuda y la paciencia de Joan Eloi. Reconozco que es uno de los momentos más excitantes del programa. Improvisación pura (hasta diría que cruda), que se cocina a la vista con mejor o peor fortuna, pero con risa. Es como tirarse a una piscina, sin saber si habrá agua.
Somos "cantarines". Es un hecho. Pero creo que vale la pena intentarlo y, pese a ser los últimos minutos, demostrar que para nosotros "hasta el rabo todo es toro". Lo bueno de este programa es que la sorpresa puede saltar hasta en los títulos de crédito. En la foto se aprecia la intensidad creativa que se vive a veces, en la sala de ensayo exterior. ¡Única en Europa!
Es que te lo regale un buen seguidor del programa, que sea de chocolate (el cruasán) y que encima esté cargado de cariño y de fidelidad. Ahí me has roto macho.
El ejemplar gigante que sujeto con mi mano derecha, es obra de Andreu de "La Granja" de Argentona. Se percató que me pierden los cruasanes de chocolate y decidió hacer uno king size sólo para mí. ¿Por qué? Porque sí. Porque le dio la gana, ya que nos ha seguido desde siempre.
Estos gestos lo son todo para mí. Lo explican todo. Nosotros, sin la gente, solo somos graciosos. Con espectadores como Andreu, somos unos afortunados. (Lo de la dieta ya lo he pillado. No queréis que la haga ¿no? Vale, de acuerdo). Gràcies Andreu.
Lo de Siniestro es de otra galaxia. La galaxia gallega, concretamente. Llevan veinticinco años dando guerra, con el cachondeo de los descreídos, la sangre contaminada por el punk y la incorrección y esa mirada "enmarcada" en las gafotas de un Julián Hernández, cargada de lucidez. Me encantan. Por eso fue una sorpresa, (de las buenas) enterarme de que se declaraban fans de Chiki-Chiki. Con esa excusa los invitamos al programa y fue un placer pasar la tarde con ellos.
A las mentes preclaras que sostienen que no apoyamos la música, les dedico esta foto con siniestro que tienen nuevo trabajo. Se llama "Que parezca un accidente" e incluye un DVD.
Hay gente que ama tanto la televisión que salta a los platós como si de un ruedo se tratara. Todo pasión y embite. Bueno. O eso o es que son un poco gilipollas. Véase el vídeo que adjunta tiriti de BFN donde un concursante "topa" con la cruda realidad. Si es que...
Volvemos a la carga. Esta vez con un burro que es más cervantino. No en vano, hace unos meses le puse la voz a Sancho en dibujos animados, así que estoy en una especie de bucle.
Lo del libro: estuve el viernes en Madrid y viví una especie de "día de la marmota". Allí estaban mis amigos fotógrafos ametrallándome (adjunto vídeo) y unos cuantos periodistas. Me propuse entretenerlos más que informarlos, porque luego hacen muy pocas preguntas y piden entrevistas por separado. Me pregunto para qué demonios hago entonces la rueda de prensa. Bueno, da igual. Me gusta hablar del programa, con motivo del libro. De como nos lo curramos y luchamos por mantener la dignidad del buen humor y la televisión que no te caiga la cara de vergüenza.
En mi opinión, la mejor entrevista la hizo vertele y el mejor video prnoticias. Lo pongo por ahí. Ahora vengo de la presentación del libro de Berto. Lo escribo y lo cuelgo. ¡Qué estrés literario!
P.D : Cuánto más veo la portada del burro, más inquieta. No me había pasado nunca.
Esta es mi mesa, ahí me "encajo" cada noche y suelto mis rollos. Obsérvese que abajo a la izquierda tengo una maleta vieja llena de preguntas absurdas y, por supuesto, una peluca de Chiki chiki por si surge una emergencia. También hay algunos libros y pañuelos de papel, tan útiles para muchas cosas. El teléfono es de última generación.
Siempre hemos apostado por la música en el programa, porque creemos que es una pieza más del espectáculo y, además, nos gusta. No esperamos otra recompensa que el placer de tres o cuatro minutos que proporciona una canción. Así ha sido siempre y nos sentimos muy orgullosos de ello.
Pero ahora, vamos a dar un paso más. Vamos a apostar por grupos sin ningún disco editado (como tal, con su discográfica y esas cosas). Porque la industria ha cambiado y hay un montón de talento en los locales, en Internet y por todas partes. Por eso ha nacido "Buenafuente apuesta".
Los conejillos de indias son la magnífica gente de El Pacto de Alicante. Cuando me mandaron su maqueta, destacaba por su alto nivel, por la "eficacia" de unas canciones bien compuestas y extraordinariamente bien cantadas. Así que nos pusimos en contacto y los captamos para nuestra modesta pero engrasada maquinaria.
Ya han pasado por el programa y hasta hicimos un concierto en la sala salamandra. EL El Pacto es gente con la mirada limpia, agradecidos y muy ilusionados. Yo creo que tienen mucho recorrido por delante y me encantaría pensar que podemos colaborar para que eso sea posible. ¿Todavía no los has escuchado?
El músico Adam Green, acude a un late alemán, se deja llevar por la cultura cervecera del país y provoca la siguiente situación.
Es lo que se llama en nuestro gremio "un invitado demasiado participativo". ¿Pregunta? ¿Debe continuar la entrevista o, por respeto al espectador, mandarlo al hotel?
Nota: excelente página el músico digital. Felicidades.
Siempre he tenido ganas de que EL TERRAT trabajara con Carlos Latre y el momento, por fin, ha llegado. Hoy se estrena Réplica en Tele5 y todas las previsiones son buenísimas. Un programa donde Carlos pueda desarrollar y multiplicar su increíble talento para la imitación. Es el mejor, sin lugar a dudas. Y, además, es un buen tipo de mirada transparente y con mucha capacidad de trabajo. Así que su llegada era algo pendiente y necesario para nosotros.
Tiene un buen equipo, al frente del cual está Xavi Cassadó, nuestro socio fundador y mano derecha mía en tantísimas aventuras. Sea cual sea la audiencia, no puede ir mal. Ánimo compañeros.
La genialidad de Quim Monzó, está fuera de toda duda. Y, como tal, siempre puede sorprenderte. Cuando me dijeron que era un fan de Rodolfo, me alegré un montón. Me alegré ante la posibilidad de volver a contactar con él y disfrutar de su ironía, de la verdad que lanza a borbotones, de ese surrealismo cultivado, de esa seriedad contracultural y, en definitiva, del gamberro que vive en su interior. Cuando vino el martes al programa, me recordó al Monzó de su época gloriosa en Tv3, allá por el año 93. Ha llovido (poco) desde entonces, pero Monzó sigue tan libre e inclasificable como siempre. O más. Encima escribe como pocos y opina cada día en La Vanguardia. Un verdadero lujo para la "apalacanada" Catalunya. Fue un placer reencontrarme con él.
Atención a la perla que me manda Paco Mir, de TRICICLE. "Pescada" en una web argentina. El mismísimo Salvador Dalí en la televisión norteamericana en el año 1950. ¡Sí! Confieso que antes de hacer nuestra entrevista a ciegas, no conocía éste formato. La cosa va al revés. Los participantes no ven al invitado. Solo pueden preguntar. Pero.... ¿qué pasa cuando el invitado es un genio?
Como si no hubiera pasado nada. Vuelve la música, los focos, el público, los guiones, el Chiki chiki, las reuniones, los invitados, los cafés y, sobre todo, el delicioso bocadillo que me como cada tarde a las 19.30 horas.
Con eso y todas las ganas del mundo, tengo suficiente para salir a la arena a reírme del mundo. Nos vemos esta noche.
Aprovecho la coyuntura del calendario para pedirle públicamente a uno de nuestros cámaras, Sergio Millán, que se plantee seriamente lo de participar en el papel de Jesús en la próxima "Passió d'Esparreguera".
Yo creo que "da" para el papel de protagonista. Así. Sin maquillaje ni nada. Obsérvese la sonrisa de Sergio.
Todo paz y espiritualidad, porque encima es un buen tío. Venga Sergio. ¡Anímate! Es verdad que el personaje de Jesús, sufre al final del montaje (igual has leído el libro), pero seguro que lo hacen con efectos especiales.
El gran presentador argentino Jorge Guinzburg, ha fallecido en las últimas horas en la Argentina. El país está consternado. Ha perdido una de las mentes más lúcidas, rápidas y divertidas. Puedo dar fe de ello. Tuve el privilegio de asistir como invitado en uno de sus programas las pasadas navidades y constaté su genialidad en vivo. Todo talento.
Luego me invitó a cenar y yo le escuché. Porque cuando habla un cómico de cincuenta y nueve años que las ha visto de todos los colores en un país de vaivenes, tienes que callar y escuchar. Siento mucho su pérdida. Quería invitarle las próximas navidades y devolverle las atenciones pero no podrá ser. Queda una obra inmensa, una sonrisa y un cachondeo que empezaba por él mismo.
Era uno de los tipos más bajitos que he conocido y más grande al mismo tiempo. Hasta siempre maestro.
Espera que me he liado. Chiki chiki a Eurovisión y Zapatero presidente. Ahora. Es que lo de éste fin de semana no ha sido normal. No recordábamos nada igual en la ya dilatada historia de El Terrat. Ahí estábamos: gritando, saltando y riendo cuando Rafaella dijo lo de "tres billetes a Belgrado". A mí, me cogió un ataque de tos, los móviles sacaron humo, Xen se quito la camiseta, Rosa empezó a chillar, los niños saltaban encima del sofá. ¡Lo habíamos conseguido! Lo que empezó como una broma, acabó como una noticia. Gracias, en primer y destacado lugar, a todos los seguidores y/o internautas. Es el triunfo de la incorrección y de muchas cosas. ¿Por que ha ganado Rodolfo?
1. Porque lo han votado. Punto. Está absolutamente legitimado.
2. Porque el discurso clásico de Eurovisión había caducado hace tiempo y la gente quiere reírse, siguiendo la corriente europea.
3. Por la potencia y la libertad de internet y los sms, cuando cuentas con ellos sin censura (¡chapeau TVE!).
4. Porque David Fernández es un cómico como la copa de un pino que lleva muchos años destilando su humor en la tele. La gente le ha dicho: "Vamos contigo a Belgrado. Eres un crack". Yo también se lo he dicho.
5. Porque el programa está en la calle y crea complicidad. El mayor regalo que nos pueden hacer. Mucho más que la audiencia.
6. Como decía un periodista: lo freaky ha ganado a lo indie. Pero cuidado que los grupos presentes en la gala, dieron una lección de complicidad y buen rollo que recordaremos toda la vida. Apoyaron más que los invitados oficiales del programa que o no pillaban el sentir general o no querían pillarlo.
7. El robocop.
¿Qué va a pasar ahora?. Pues que la broma sigue y nosotros con ella. Al lado de TVE y sacando pecho por laSexta. Por mucho que algunos se "olviden" en las crónicas de donde sale el fenómeno. Allá cada uno con su dignidad. Minimizar o ignorar algo de estas dimensiones, es del genero tonto. Pero eso a nosotros no nos importa. Entiendo que la incorrección incomoda, pero nosotros trabajamos para divertir a los que les gusta, respetando a los demás y, sobretodo, pasándonoslo de muerte. ¡Qué risas! ¡Ya me he comprado mi smoking para Belgrado! Porque el chiki chiki se baila así. Se baila si te va el cachondeo. Si no, pues ves otros programas y hasta te juntas con otro tipo de gente y confundes lo que te gustaría que fuera con lo que es en realidad (en política pasa mucho).
Otro aplauso para el operativo que acompaña a Rodolfo. Silvia (con sus caídas), Alejandra, Xavi Roca, maquillaje, vestuario, los guionistas, peluquería, producción, cámaras y toda la infantería Terrat y BFN que ha currado a destajo doce horas diarias. Me siento profundamente orgulloso de mi gente.
¡Y esto no acaba! Lo bueno es que nosotros vamos a generar la realidad con tupé que viene a partir de ahora. Esperamos estar a la altura del hombre que ha cambiado la historia, del líder con guitarra de plástico, del Andy Kaufman español, del Borat que no se entiende cuando habla. Rodolfo Chikilicuatre. Larga vida al humor!!!
P.D.: Zapatero sigue como presidente del gobierno.
Hugo Chávez, no sólo no se calla, sino que sigue liándola. Estamos hablando de un señor que se ha montado un programa de televisión para dar rienda suelta a sus ínfulas y que se permite frivolidades como mandar las tropas a la frontera con Colombia y comunicarlo en directo a uno de sus mandos, montando un teatrillo que ofende a las personas con dos dedos de frente. Los humoristas estamos encantados, pero no se trata de eso.
¿Qué pretende Chávez, inmiscuyéndose en el conflicto de los colombianos con la guerrilla? Me escribe una amiga muy lista que ha estado trabajando en Caracas. "Aquí la gente, quiere muchísimo a los colombianos. No entienden el pollo que está montando Chávez". Hay quien dice que la popularidad del muchacho está cayendo y que está usando lo de Colombia (a la que apoya Estados Unidos), para volver a pintar a los americanos como el demonio y reforzar el papel que se ha inventado, de líder de la "revoluclown". Puede ser. Los países, todos, deberían ocuparse de sus problemas. ¡Cómo si cada uno, no tuviera suficiente trabajo en su casa!
Ahora que Castro lo deja (eso dice), preparémonos para un Chávez que coge la antorcha del populismo totalitario de ego desmesurado y da la espalda a los nuevos tiempos. Tiempos de tolerancia y colaboración internacional, donde hace falta diálogo y menos ejércitos. Es lo que quiere la gente. Venezuela ya le dijo hace poco que está cansada de sus arrebatos, pero la gente como él no escucha o no quiere escuchar. Los pesados se acaban quedando solos.
Les ruego que no me manden más la revista de "Digital+", ya que me di de baja hará unos cuatro meses. La revista no está mal, pero es tontería que me la hagan llegar (con el gasto de papel que supone), si no voy a ver lo que ustedes programan.
Me di de baja porque el fútbol no me interesa demasiado y las ofertas de los canales, francamente, no son nada del otro mundo. Soy de los que , cuando empezó el "Canal+", me emocioné como el primero. Pensaba que por fin había llegado una televisión alternativa y ambiciosa. Pero la cosa se fue diluyendo. Cayó la calidad del cine de estreno. Luego vino la guerra de plataformas digitales y la consiguiente fusión con el arbitraje del gobierno. Mucho canal y pocas novedades.
En otros países, la multiplicación de canales supone una inversión en contenidos, programas arriesgados y diferentes y un enriquecimiento, en definitiva, del mundo creativo y de la industria. Aquí, no. Aquí lo que se lleva es una pelea a muerte por el fútbol y ya está. Por eso me di de baja. Claro que con lo que he pagado, me podrían mandar la revista hasta que me jubile. Prefiero que se la hagan llegar a otro a ver si le encuentra la gracia al tema. Muchas gracias.
Una tarde me olvidé la cámara en el plató y la encontré al día siguiente. Cuando revisé las fotos, descubrí esta hilarante secuencia, protagonizada por Berto y Xavi Roca, subdirector.
Puede decirse que, técnicamente, me robaron momentáneamente mi cámara. Estas son las pruebas que no presentaré, porque son mis amigos y lo que es mejor/peor : los veo cada día.
No tengo nada más que añadir, señoría.
Que Juliette Lewis me daba de comer en el programa. Yo estaba sentado, como siempre, y ella en el lugar del invitado me ofrecía una ración de patatas bravas. También había una cerveza o dos y la gente nos miraba. (Claro, al estar en el programa). Nos lo pasábamos muy bien, a pesar de que yo me saltara mi dieta. Luego ella se fue con otros que hablaban su mismo idioma y cantó una canción.
Parecía un sueño, pero cuando Pau Costa me regaló esta foto, pensé que a lo mejor sucedió de verdad. Abogaaaaaaaaadooooooooooo.
No sé cuántos de los que trabajan en la tele, pueden hablar de "placer", refiriéndose a su trabajo. Yo, sí. Y, para mi, eso tiene un valor incalculable porque siempre he trabajado con las tripas conectadas directamente al corazón, a la piel y a la ilusión. Es lo que tiene ser emocional. El día que eso no se percibe, te preocupas. El día (la noche) que se reafirma, te pones como una moto y piensas que vale la pena la lucha, el esfuerzo, los subidones de adrenalina y, en definitiva, este navegar por las aguas siempre turbulentas de la televisión.
El jueves volví a notar "el pinchazo". Toda la semana ha sido de las que van a quedar en nuestra memoria. Precisamente había mandado una nota a todos mis compañeros para transmimitirles mi agradecimiento y mi satisfacción. Una nota para compartir y disfrutar, que no todo va a ser sufrir por la maldita audiencia de marras. ¡Estamos aquí, después de tanto tiempo!
A todo esto, se plantó Wyoming en nuestros estudios y volvió a dar un recital. Les dije al público antes de empezar: "Hoy tienen suerte. Viene Wyoming". Ovación. Fue la primera de un montón más que reflejaban la diversión del personal. Porque Wyoming marca goles desde el minuto cero. Es el mejor, sin duda alguna. No me canso de repetir que es una suerte trabajar en una cadena, donde esté el Gran Wyoming. Es un placer que seamos contemporáneos. Es un gustazo escuchar como enlaza sus tesis grandielocuentes. Habla como si escribiera. No envejece.
Nos bebimos media botella de licor de café que nos trajeron de Ourense. Se respiraba libertad, frescura y genialidad. Me contó Santiago Carrillo que cuando estaba junto a Picasso, sentía "el soplo de la eternidad". Pues yo cuando estoy con Wyoming, siento el soplo de la televisión en estado puro. Y les aseguro que llevo muchas horas de vuelo.
Hay que ser agradecido. Hoy tenemos que dar las gracias a Alberto Ruiz Gallardón por habernos elegido para su primeracomparecencia pública, tras ser descartado por su partido para las próximas elecciones.
El alcalde de Madrid , estuvo prácticamente perfecto. Entendió el lenguaje de nuestro programa, se mostró simpático cuando hacía falta, reflexivo en los momentos de calado político, suavizó su decepción (para no perjudicar al PP) y dejó una imagen cargada de verdad. ¿Qué más se puede pedir?.
Son muchos los que piensan que el PP, le ha dado una baza impagable al PSOE, desestimando a Alberto Ruiz Gallardón. La política vive de los gestos. Los gestos indican el sentir de un partido, su pensamiento más intimo. Descartando a un hombre moderno y dialogante, se dicen muchas cosas.
Ayer dimos un paso más para consolidar BFN, como un territorio para tener en cuenta. Un programa donde puede venir Rodolfo Chikilicuatre y el hombre más buscado por los periodistas españoles. Muchas gracias, Alcalde.
Ya no volveremos a invitar a Joan Laporta. El equipo de BFN, lleva más de dos años intentándolo y, a estas alturas, nos hemos dado cuenta de que no quiere venir. Bueno. Pues que no venga. Pero, llegados a este punto, el tema bien merece una pequeña explicación. Nunca hemos tenido nada en contra del presidente del Barça. Mucho menos de la institución. Recuerdo que cuando empezamos a emitir desde Barcelona, albergaba la ilusión de que el club nos echara un capote (por lo del factor local) y nos ayudara un poco en aquellos complicados meses del despegue a nivel nacional. Nada. No hubo reacción. Los jugadores que han venido, siempre lo han hecho a título personal y, la verdad es que siempre les estaré agradecido. El club, nada. Ni un movimiento. Todo excusas y demoras, con los argumentos de las agendas. (Laporta debe tener una agenda más llena que el presidente de la ONU).
Hace unos dos meses, le escribí una carta personal en la que le mostraba mi desconcierto y le invitaba a venir a BFN para disipar cualquier duda. Nada. Ni una respuesta. Ahí es cuando la ignorancia se convierte en ofensa. Todavía, a día de hoy, no sé que ha podido pasar, aunque confieso que ya no me importa. Creo que el club está por encima de sus dirigentes. Es una pena, pero es así. Hay personas que ven enemigos por todas partes. Yo solo veo amigos. Y a Laporta, no lo veo. Ni lo veré. Este es el desencuentro más tonto y gratuito de la historia de la televisión.
Tengo un amigo de Madrid que, cada vez que viene a Barcelona, me ve colgado en los edificios en descomunales proporciones. Ya se pueden imaginar el chiste: "¿tú estás colgado, no?". La respuesta es "por supuesto". Para dedicarse a este oficio hay que estar bastante "colgado".
Hay que entender que, a pesar de parecer un oficio, se trata de un juego (remunerado). Los ingleses llaman "to play", al "actuar". La mejor definición que existe. "Jugamos" a reírnos del mundo y todo lo que lo puebla. TODO.
Me gusta el anuncio porque muestra la "trinidad" nocturna. El follonero-diablo (que la va a armar y gorda durante la campaña, con programa propio) y el "ángel" surrealista de Berto. El observador más singular que he conocido jamás. El hombre que es capaz de hacer un chiste con los labios agrietados de la gente mayor. Estos son mis compinches que, como vampiros sin colmillos, salen cada noche conmigo de parranda televisiva. Un placer.
El mundo del espectáculo pasa un momento chungo. Han cambiado los tiempos y eso conlleva una desestructuración del sector, un abaratamiento y un despiste general que yo nunca había visto. La industria discográfica se ha ido a pique.
Los nuevos grupos las pasan putas. No hay dinero para ir a la televisión y pagar a los músicos. Las novedades no lucen. El cine español sigue perdiendo espectadores y el glamour de antaño (si lo había) se ha hecho añicos.
Invitas a algunos actores y la peli tienes que promocionarla tú. ¡Acojonante! Y si encima la peli la ha pagado otra cadena, olvídate. Que se sepa que esto no pasa en ningún lugar. Es una vergüenza. Y luego se quejan si la gente no va a las salas... La tele, ni te cuento. Hay poco espacio para el talento y lo singular y casi nada de oxígeno para los creativos.
Solución : "Yo me bajo las series por el emule".
Internet ha entrado como un alien imparable en el mundo del espectáculo y eso, nosotros, lo notamos muchísimo en el programa. ¿Por qué? Porque somos lo que se dice un escaparate de dicho mundo, en clave de entretenimiento. Invitamos a los que hacen cosas de calidad y quieren contarlas, adaptándose al tono del programa.
Cada vez cuesta más, podemos asegurarlo. Por eso, quiero destacar las dos lecciones que dieron recientemente dos veteranos: Gomaespuma y Miguel Ríos. Para que tomen nota los advenedizos que buscan el éxito inmediato y vacío y ponen problemas para todo. Ese tipo de tiquismiquis que no se toma en serio la tele y los setecientos mil espectadores que van a verlo. Cierto es que la propia tele se ha ido degenerando ella misma, pero ese no es un problema -de verdad-, que nos lo hagamos nuestro. No me considero responsable de ello. Sigo insistiendo a las agencias de comunicación para que traigan las estrellas a la tele, como hacen en todo el mundo civilizado. Pero no tienen fuerza, ni ganas.
"Fulanito solo va a conceder diez minutos en su hotel". "Pues que se tome algo del minibar". Porque nosotros hacemos televisión y no vamos a los hoteles. Ni a a los domicilios. Ahí nos sale el orgullo de programa. Nosotros garantizamos un trato digno en plató y no pagamos. Son nuestras señas de identidad. Nuestro patrimonio.
GOMAESPUMA nos brindó la mejor entrevista del año. Con oficio, frescura y buen rollo. Un recital. Miguel Ríos se juntó con la banda y cantó un tema en directo. Con energía, entrega y complicidad. A pesar del desencanto y la desorientación del sector, seguiremos apostando por los buenos contenidos y los buenos invitados. Los que quieran venir. Los que no quieran venir, ya no son buenos invitados. Todos aquellos a los que se les caen los anillos por esforzarse un poco, no son buenos artistas. Son "pijos" del espectáculo. No lo aman. Solo lo utilizan.
GOMAESPUMA y Miguel Ríos, me demostraron que si persistes en tu ideal de programa digno, puedes recoger buenos frutos. No buscamos una gran audiencia. Buscamos una BUENA audiencia. Gente con sensibilidad y sentido común. Ahí estamos y ahí seguiremos. Esta constatación, ha sido mi mejor regalo de cumpleaños.
Ayer visitaron nuestro plató, alguna de las componentes del equipo de Softball de Viladecans. Adjuntaban un reportaje en el Interviu, donde aparecen sin ropa. Les pregunté si este deporte se practica así o hay que llevar equipaje.
La verdad es que no sé nada del softball. Le improvisé a Berto: "es como el baseball, pero más suave". Quedó clara mi incultura. Berto dice que puede mandar dos entradas a su weblog. Bueno. Esto va a ser un pique. Yo voy a mandar tres. Aquí el que pringa es Mia Font del Terrat.
Hoy me han invitado a un café en un bar cerca del gimnasio. Siempre me sorprende el gesto. Un simple café. Significa que te agradecen la visita. Siempre utilizo el mismo gag: "vendré cada martes". Al salir, una señora de avanzada edad estaba leyendo "Diario de una ninfómana" al sol. Como si tal cosa.
Ayer vi a Corbacho en su debut de Peta-Zetas. Loco perdido pero más comedido. Ahora es él, quien tiene que poner orden. ¡Ahí te quiero ver, socio! Los ochenta ya son material de nostalgia. Cada década que pasa, legitima dos anteriores para la nostalgia. Adiós a los setenta, bienvenidos los ochenta.
En aquella época empecé a trabajar en la radio. Mi primer jefe fue Carlos Francino. Le he escuchado esta mañana. "Son las seis de la mañana". Si tuviera que hacer un programa a la seis de la mañana me desintegraría como el hombre de mercurio de terminator 2 ó 3. Ahora no me acuerdo.
Me viene Joan Grau, uno de los subdirectores del programa y me dice "mira, anoche estaba viendo la tele e hice estas fotos". Digo: "¡Qué guapo!". Como si fuera lo más normal del mundo retratar la tele que estás viendo.
Tengo que recordarle a Joan que con el vídeo puedes capturar imágenes. Aunque pensándolo bien, soy el menos indicado porque me paso el día retratando todo lo que se menea. La que más me gusta es la de payaso "electrónico". La nariz blanca de flash es un hallazgo. Las mejores cosas, siempre salen por casualidad.
Decidí que este fin de año, iba a pasarlo en pantalón corto. Podría haberme quedado en Barcelona, pero estoy seguro que hubiera pillado el tercer resfriado del otoño/invierno. Así que estoy en Buenos Aires. Este es mi gran viaje pendiente a la Argentina y lo cierto es que mo me ha defraudado lo más mínimo. Buenos Aires es excesiva, luminosa, orgullosa, un poco sucia, sorprendente. Aquí hay trece millones de personas tirando del carro, bebiendo mate, soñando con Maradona, marchándose de vacaciones (¡DE VERANO!), confiando que la nueva presidenta Cristina, encuentre el rumbo adecuado para sacar a un gran país de un gran fracaso.
Al segundo día, ya contacte con la televisión local. Estuve invitado en el programa de Jorge Guinzburg "La Biblia y el calefón", de Canal 13. Guinzburg es un veterano rápido, brillante y divertidísimo. Un lujazo participar en su programa que va emitirse el próximo dia 7.
He comido toda la carne asada que me toca para el 2008 y he andado tantos kilómetros que me estoy planteando volver a pie hasta Barcelona. También he hecho miles de fotos que van invadir Captura y he dejado de pensar en
el programa. Eso es bueno. Ahora me voy a la cancha de Boca. Otro santuario popular.
La cosa fue así: estaba escuchando la radio y me topé con unos tíos raros que se hacían llamar "El Cansancio". Estaban en Radio 4. Me quedé. Sólo me "quedo" en una emisora si me dan algo que me sorprende y la verdad es que no pasa cada día, ni cada mes. Con El Cansancio sí, por que sonaba diferente. Notabas que allí había algo más que un simple espacio de humor. Llámalo "proyecto" o identidad o sencillamente talento. Dí nota de mi hallazgo a El Terrat y el director de aquella época, Javier Pons, inició la aproximación y se lo curró. Los que no conozcan a Pons deberían saber que una de sus debilidades es apoyar a los que empiezan. Eso dice mucho de él.
Bueno, luego descubrimos que eran tipos normales, honestos y con ganas de pasarlo bien en este oficio tan lleno de interesados. Trabajamos en varios proyectos durante mucho (¡mucho!) tiempo. Probamos un formato en Tv3, pero no nos salió bien. Otros hubieran escondido la cabeza debajo del ala, pero nosotros no tenemos alas. Recuerdo que una noche de viernes fui a ver a Berto en solitario con su monólogo en el teatreneu de Barcelona. ¡Aluciné por un tubo! ¡Era nuevo y muy bueno! Pensé: "no puede ser que no funcione Berto en la tele". Y les propusimos apuntarse al nuevo carro del programa en laSexta. Ante el tropiezo, convicción y apuesta. Se apuntaron el propio Berto y su escudero Rafel, que es de Falset aunque no conozca a Toni Orensanz. ¡Bendita decisión!
Ahora ya son de los nuestros o nosotros somos de los suyos. Les decía el otro día en un encuentro con los guionistas que no me imagino este programa sin ellos. No podría ser. Berto significa un montón de cosas y es de los mejores humoristas que he conocido. Por eso le propuse que me sustituyera la noche que estaba en Madrid. No voy diciéndolo todos los días por ahí. Es más, no lo había dicho nunca. Berto y sus compinches, significan que no hay que perder nunca la ilusión de tirar hacia adelante y agregar nuevos y buenos compañeros de viaje. Cada noche me sorprende. Y lo mejor de todo, es que se merece todo lo que le pasa porque encima es buen tío. Le estoy empezando a coger una manía...
Las galas siempre son largas. No pueden ser de otra manera. Cuando Manuel Campo Vidal, me encargó la de este año creí que era mi obligación dar el callo. Si hace unos años me había quejado de lo poco que nos representaba y ahora me pedían dar mi versión, no podía esconderme. Por eso acepté. Porque no todo va a ser quejarse. Siempre he creído que podemos cambiar las cosas, a base de esfuerzo y empeño. No sé si lo conseguimos, pero de nuevo me siento orgulloso de mi equipo. Un equipo, no lo olvidemos, que hace un pedazo de programa diario en Barcelona y que se trasladó al casino de Aranjuez para la ocasión. Otra vez, sensacionales.
Recogí un montón de felicitaciones que comparto con todos y cada uno de los que trabajaron. Luego, me tomé un día de descanso y le dejé el paso libre a mi admirado Berto. Ya hablaremos de eso. Antes, una opinión. La Academia debe abrir todavía más sus compuertas para que se equilibre la representación de las cadenas y, por lo tanto, los premios. Lo de "Cuéntame", sin restar méritos a la serie, empieza a ser un cachondeo. No es normal. En España, se realiza mucha más ficción y es sano y saludable que se reconozca. Hay que ajustar eso y un montón de cosas más.
Por lo que a mi respecta, no me preocupa lo más mínimo que no nos premiaran. Solo me sabe mal por José Luis Rodelas, uno de los mejores iluminadores de la tele, que debutaba como nominado. Mejor que no nos dieran nada. Resultaba incómodo, recoger y presentar. Es igual. El premio es trabajar. En la tele es así. El premio es tener un proyecto propio que no te sonroje. Creo que Campo Vidal tiene mucho trabajo por delante.
Las crónicas de los periódicos, al día siguiente, reflejaban la ligereza de los que no nos toman en serio. Ojalá algún día podamos demostrarles a los escépticos que la tele no solo es la telebasura. Que hay un montón de románticos y creativos. Gente por encima de las cuentas de explotación de las cadenas y sus directivos transalpinos. Profesionales que hemos escogido un oficio que nos encoge el estómago y nos hace vivir al filo, pero que es uno de los más bonitos del mundo porque da felicidad y entretenimiento. Eso es la tele. Eso debería ser.
Me encanta cuando el programa entra en la vida de la gente. Entra en la vida con su permiso y su colaboración. Sin morbos, ni pornografía sentimental. Ahora lo llaman teleralidad, pero tengo la impresión que los de El Terrat venimos haciéndolo hace mucho tiempo, quizás sin saberlo, en su vertiente más divertida y agradable. La gente tiene una verdad que engancha.
Este sería el último ejemplo: contactamos con Silvia a través de la sección "Le puedo ayudar en algo", con la ayuda de las nuevas tecnologías. Así es como Silvia apareció en pantalla por la webcam, desde su casa en Connecticut. "Me haría ilusión comer jamón". Dicho y hecho. Le mandamos un jamón a su casa. Y pan de pagès y tomates, para que recordara su añorada Catalunya. Estos son unos momentos televisivos que me encantan.
De repente, la tele puede cambiar las cosas e incluso mejorarlas. Como lo de ayer, cuando mandamos a un espectador a Los Angeles para ver el retorno de Eagles. Se lleva a un amigo "el desviado" y una cámara. Cuando vuelva, lo veremos. Si es que vuelve. "Igual me quedo, ¡eh!", me dijo el Tete.
Hola Albert,
he parlat amb l'Albert Boadella, us agraeix la invitació però prefereix no acceptar-la, no és el tipus de programa on se senti a gust. Gràcies per l'interés, salutacions cordiales,
Cristina Ferrández
Els Joglars
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Hola Cris,
gràcies per la sinceritat. Un dels grans enigmes de la humanitat, és saber on es troba a gust Albert Boadella.
Fins sempre.
Desde siempre (que yo recuerde), he sido un fan de Juan José Millás. Me parece uno de los escritores más originales, uno de los columnistas más sinceros y directos, uno de los periodistas más honestos y un colaborador brillante de radio. Lo creo sinceramente y no pierdo ocasión de proclamarlo.
De repente lo oigo en "La ventana" de la ser y tengo que mandarle un sms a Gemma Nierga felicitándola. ¡Es brillante y sorprende! Para mí es tan importante una cosa, como la otra. Piensen en comunicadores que les sorprendan. ¿A qué hay pocos? Pues eso. Cuando estás al lado de Millás, sientes el aire de la genialidad, de lo irrepetible y del talento. Es una sensación gratificante. Me pidió que le presentara su último libro "Laura y Julio" en Barcelona y fui con fiebre. No podía perdérmelo.
Me encanta que haya ganado el Planeta, a pesar de que cada vez creo menos en los premios. Puestos a darlos, mejor que se lo lleve un creador que no nos defraudará, que se compromete con lo que cree, que dice lo que piensa y que ha hermanado en su narrativa, la literatura y el periodismo como muy pocos lo han conseguido en lengua española. ¡Que lo disfrutes Juanjo!
En cuanto a Boris Izaguirre, reconozco que me va a costar "creerme" su novela, por el recuerdo demoledor de aquellas noches marcianas de pantalón (y calzoncillo) bajados. Pero lo voy a intentar para no quedarme instalado en el prejuicio. A mi también me encantan las frivolidades, pero enseñar el cacahuete, encima de una mesa, supera todos mis limites. Me leeré los dos libros. Los dos me caen bien. "Somos como Batman y Robin", dijó Boris ayer en el programa. Fue un momento televisivo tenerlos a los dos. Una gozada.
Las cosas se ponen en su sitio. Ayer escuché El Larguero y José Ramón de la Morena, le puntualizaba a su corresponsal con la selección española que de cámara oculta nada. Me pareció bien y justo y se lo he dicho. El Follonero consiguió una exclusiva con la rajada sobre Raúl, porque estaba allí (sin poder entrar a la rueda de prensa), con un pedazo de cámara que Aragonés no vio y mira que era grande. Que no lo veas, no significa que esté oculta. La matización de José Ramón de la Morena tiene valor porque se desmarca de esa tendencia tan española de "la exclusiva es de otros, por lo tanto no existe". Es muy típico. Lo notamos ahora que estamos en laSexta y, de repente se retiran, por arte de magia, algunos apoyos anteriores, por política de empresa. Que triste y que falta de profesionalidad.
Una vez me dijo un gran periodista : "La peor censura que existe, es la que marca el dueño de la cabecera". Entonces no lo entendí. Ahora sí. Yo creo que todo esto son "collonades", como decía Josep Plá. A la audiencia, le trae al fresco la guerra de medios. Tan solo ven que es ridículo no poder saber TODO lo que pasa. Los profesionales deberíamos estar al margen de las estrategias y rabietas de nuestros jefes/empresarios. Yo, que no soy gran cosa, jamás toleraría que me dijeran "esto ignóralo que no es nuestro" o "no vamos a traer a éste o decir esto porque le hacemos un favor a tal o cual". Es una mezquindad. Mi único compromiso es con la audiencia a la que le debemos imparcialidad y honestidad. Nuestra libertad es su libertad. Suena muy grandilocuente pero es lo que hay.
En momentos de presunta "crisis" entre medios (repito: la gente ni se entera), se comprueba la catadura moral y ética de los profesionales. Que cada cual duerma como pueda.
¿Y Aragonés? Pues es un buen técnico, con malos modales. Un sabio despistado que no lee los tiempos actuales. Y ya está. Por cierto: El Follonero es el mejor reportero del país en estos momentos. Y no va oculto. Da la cara, dispara verdades y se ríe de TODO.
La que quieres, la que sientes, la que tienes ganas de hacer. El placer de recibir a Joaquin Sabina y Serrat (que no necesitan promoción alguna, con todas las entradas vendidas) y babear con una actuación acústica. Porque sí. Porque nos conocemos desde hace años y saben y aprecian nuestro amor por la música. El placer de recibir a Ricardo Darín , el actor que nos emociona en la pantalla, y jugar y charlar con él. Darín es bueno, generoso y buen compañero. Los que repiten se convierten en amigos y cómplices. Nos acreditan. El placer de unos actores que ganan confianza día a día, que salen a darlo todo, que arriesgan, que respetan a un público entregado y cariñoso. Todo eso y , mucho más, es lo que sentimos anoche en el programa.
Salimos y un compañero me dijo: "Esto justifica todos nuestros esfuerzos". Y tiene razón. El placer del resultado final, el subidón de comprobar que se puede hacer la tele con buenos mimbres, justifica todos los anhelos e ilusiones de un equipazo de primera división. Es una cuestión de tiempo. Tanta energía positiva, sólo puede traernos buenos resultados. Y no hablo del share. ¿En laSexta? Pues, en laSexta. Estaremos donde podamos hacer lo que nos gusta hacer. Anoche todo tuvo una sencilla y emotiva explicación: el placer de hacer televisión.
He visto mis cuerdas vocales en el monitor de televisión de mi médico y aquello parecía una boca de metro a las nueve de la mañana. Están irritadas, no "cierran" bien y el aire sale por donde le da la gana.
Total: que así no se puede trabajar en lo mío. Descanso forzoso. A esto se le llama empezar con mal pie la temporada, pero son cosas que pasan y que luego se olvidan. El equipo está como los músicos cuando suspenden por lluvia. Hay ganas y energía, pero no se puede hacer el programa. Les recomiendo que atiendan a sus familias, tradicionalmente desasistidas a causa de nuestros horarios nocturnos. Y que llamen antes de llegar, no vaya a ser que...
Estoy escuchando música. Ahora mismo suenan Bebo Valdés (gigantesco y entrañable)y Javier Colina (contrabajista) en directo desde el Village Vanguard de Nueva York. Otro regalo impagable del sello Calle 54 que mima Fernando Trueba. Este piano que avanza con ritmo caribeño, le planta cara al otoño que está llegando a pasos agigantados.
Me proponen un artículo sobre las mujeres, desde la óptica de los hombres. Un clásico. O sea que estoy de baja pero trabajo igual. Un amigo al que quiero mucho me manda este Sms: "Gritoooooooooo por tí". Pues muchas gracias. Id gritando que ahora vengo.
Los de laSexta presentamos nuestra programación el pasado jueves en Madrid. Fue uno de los actos institucionales más divertidos que recuerdo. Ustedes pensarán que estoy implicado y es cierto. Pero es que, además, fue divertido, fresco, nuevo y respiró una camaradería y un compañerismo fuera de lo común. Y se de lo que hablo, porque ya he pasado por varias "escuderías", a lo largo de mi carrera. Si cogen la prensa, apenas encontrarán una reseña que defina con exactitud y visión panorámica la oferta de la cadena. Es normal. Cada grupo de comunicación apoya a los suyos. Bueno, muy normal no es porque si tú eres un lector sin filiación y quieres saber las cosas como son, pues tienes que irte a los digitales y no a todos. En fin. Es lo que hay. Pero esta irregularidad no empaña mi sensación confirmada en el acto del jueves.
En esta cadena hay ganas, cariño por la tele, libertad, ilusión de primerizos con veteranía y una confortable ausencia de horizontes o listones que limitan y presionan. "La vamos a liar", suele repetir uno de los directivos. Y a mí, que quieren que les diga, me encanta liarla. Repasen un poco las caras. ¡Molan! En esta cadena no hay impostación, ni esclavismo estético y editorial. Cada uno a lo suyo, como debe ser. Y encima hay más cómicos por metro cuadrado que en cualquier otra cadena. Y dan fútbol y baloncesto. Y series de culto después de lo nuestro y Wyoming que es un lujo en sí mismo.
Ya quedan pocas horas para el estreno. Creo que hemos hecho los deberes. El equipo trabaja a todo gas desde hace muchos días y lo que de verdad tenemos ganas es de empezar de nuevo o de continuar que viene a ser lo mismo. Nos sentimos observados, pero eso nos llena de responsabilidad y autoestima. Nada de nervios. Sólo los justos y necesarios para sentirnos vivos.
Nota : Eva González me está diciendo : "Pareces de cera" ¿Qué querrá decir?
El mes de septiembre ya enseña su pequeña cabeza, para recordarnos que el iceberg de la temporada viene hacia nosotros. Se trata de subirse a él y navegar los próximos diez meses. Ya sabemos lo que le pasó al Titánic, así que podemos tomar medidas de precaución y disfrutar del viaje. El jueves pasado me senté en la nueva mesa, del nuevo plató, del nuevo programa. Algo así como un ritual. Miré la grada vacía y me pareció ver a los cientos de personas que cada noche van a llenarla. Gente buena, con ganas de reírse. En estos momentos, tengo un grano en el labio superior (a mi edad) que se ha hinchado a lo Carmen de Mairena y/o Rambo. Queda, incluso, un poco sexy. Todo el día haciendo morritos. Me miran y se descojonan (más).
Me pidieron una foto (la número tres millones) en un aeropuerto. Estaba cansado. Me disculpé con educación y el solicitante me lanzó: "Pues no te voy a ver más". Al salir de la terminal, un coche se detuvo a mi lado y me dijo "Eres el Rey". Así es la popularidad. Ni una cosa, ni la otra. La popularidad es exceso, lo primero que se te pasa por la cabeza. Falta de respeto y elogio desmesurado. Buena y mala. O sabes digerirla o te come ella.
Hoy empieza el Europeo de baloncesto. Eso es bueno. Yo voy con los de Gasol, porque transmiten emoción, piña, entrega y buen rollo. Si puedo, me escaparé a verlos. Lo de laSexta y, que yo sepa, no hay ningún contencioso con Audiovisual Sport. !Vaya lío con lo de la liga! No entiendo nada.
Nota: La mítica Valentina de "Los chiripitiflaúticos" decía en una entrevista: "La lucha por la audiencia, mata la ilusión". !Qué gran verdad!
Ya están construyendo e instalando el nuevo plató. Nuestra nueva casa. Cambiamos para seguir siendo los mismos. Quizás un poco más veteranos, pero con la ilusión de siempre o más. Hace unos días pensaba en los gloriosos años de la radio. La imaginación nos salía por las orejas e intentábamos que quedara reflejada en dos horas de programa diario. Aquel era nuestro mundo y nos emocionaba saber que había un montón de gente que viajaba con nosotros. Me he sentido muy orgulloso cuando he recordado aquella época y ahora, las vibraciones son parecidas. No tenemos nada que perder y mucho que disfrutar. Poco a poco van llegando los miembros del equipo. Los primeros compases de la banda se pueden escuchar en el vídeo "Preparativos":
Aquí, en la isla, ya cae algún aguacero que es la manera mas elegante que tiene la naturaleza de decirnos que ya va siendo hora que empecemos a marcharnos. El calendario es inexorable. Empieza una lenta pero constante cuenta atrás. Me parece escuchar la banda...
Ya estamos en la cadena que nos ha querido y resulta que esa cadena es la que nos gusta a nosotros. Perfecto. Estamos en laSexta. La sensación es de que estamos en casa. Una cadena que vimos nacer y de la que participamos en el emocionante reto de su nacimiento.
La cadena conserva ese aroma de juventud, de reto, de diversión, de pulso a lo establecido y previsible. Y, por encima de todo, está cargada de futuro. ¿Cómo no vamos a estar a gusto en ella? Que somos accionistas... Sí y a mucha honra. Decía José Miguel Contreras, que ni en el mejor de los sueños podía imaginar nuestro fichaje. Gracias. Lo mismo digo. Ni en el mejor de los sueños, un humilde humorista de Reus, sin estudios, podía imaginar que formaría parte de una cadena de televisión por dentro y por fuera. En su corazón y en su escaparate. Dando la cara. Este humorista se siente querido, respetado y acompañado. Un buen amigo e ilustre presentador me dijo: "Hagas lo que hagas, sé coherente contigo mismo". Pues creo que eso es lo que he hecho Matías.
He llegado a la isla después de una multitudinaria rueda de prensa en La Casa de América. Ha sido un encuentro intenso y con mucha "verdad". A estas alturas de la película, solo digo la verdad. Sin moralinas, ni nada de eso. Lo que digo es lo que pienso. El mejor resumen de lo sucedido lo ha dado, en mi opinión vertele.com
Otros medios se empeñan en repasar la audiencia desde el principio de los tiempos (cuando todavía no existían ni laSexta, ni Cuatro). ¡Qué pesados y qué poco me conocen!
¿De verdad creen que un programa de 303 ediciones, con más de 130 profesionales, depende de la audiencia? No en nuestro caso. Estamos hablando de emoción, de vocación, de una manera de entender la vida. Por eso no nos hemos doblegado a la pretensión de reconvertir el formato en un semanal. No. "Buenafuente" está más en forma que nunca, cogiendo carrerilla, preparándose para sorprender de nuevo, esperando ese momento mágico en el que la banda toca las primeras notas de la sintonía y el mundo, %u2014solo durante una hora%u2014 parece algo mejor. Por eso hago televisión. Por eso hemos ido a laSexta. Lo mejor está por llegar.
Les espero.
Dejo mi aislamiento por unas horas y paso por Barcelona, camino de Madrid. Se acerca la noticia que todos estamos esperando: la continuidad de nuestro programa en otra cadena. Ya quedan pocas horas... Mientras tanto, la ciudad se achicharra y se apaga. Pero se apaga de verdad, porque se ha ido la luz y se ha quedado a oscuras. Un pedazo de avería de esas que les gusta a los periodistas. La radio vuelve a jugar un papel importante y va informando de lo que sucede. Mejor eso, que quedarse una hora colgado al teléfono de Fecsa Endesa que , como es habitual, indica que "espera que todo se solucione en breve". Lo mismo que dijo Kofi Annan, cuando dejo la ONU. Los apagones, dejan siempre en bragas a la modernidad. De repente recordamos nuestra vulnerabilidad y empezamos a buscar velas por todos los cajones. Y ya sabemos que en los cajones, suele haber de todo menos velas.
Yo, por si acaso, me he quedado en casa toda la mañana aplatanado. Compruebo que los de el jueves ya tienen operativa la web que había sido silenciada. La portada es cojonuda: Leticia de flor y Felipe de abeja apunto de fertilizarla. Punto y final para la polémica y las ventas de la revista que, a buen seguro, se van a disparar. Dicen que hasta se subasta la portada "maldita" en el e-bay. Si quieres dar importancia a algo, prohíbelo.
Me cruzo con un tío por el paseo de Gracia que me pregunta con complicidad: ¿Qué tal el ocho? ¡El ocho! Como soy muy educado, le digo que bien, muy bien. La verdad es que me gusta el número, pero desconocía que eso era de dominio común. La ciudad es más mestiza que nunca. Barcelona ya es , en toda regla, un destino turístico de primer orden. A mi eso me gusta. Siento algo parecido al orgullo. Orgullo de ciudad. Cuando veo que un turista consulta un mapa, pienso que se siente atraído por algo que yo quiero y, eso, no deja de ser bueno. ¿Se puede querer a una ciudad? Pues sí. La ciudad como escenario silencioso. Como el decorado de nuestras vidas.
Me he comprado Rayuela de Cortázar para saborearla en las tardes sofocantes. Me he leído "Plataforma" y la verdad es que me ha decepcionado un poco. Compro papel. Hay muchas cartas por escribir y todavía más dibujos por nacer.
Pues ahora a descansar un poco. Sólo un poco, no vaya a ser que el cuerpo se acostumbre y nos olvidemos que lo nuestro es trasnochar. Eso es lo que he hecho durante los últimos dos años y eso es lo que pienso seguir haciendo. Porque seguimos pensando que nuestro proyecto de programa nocturno de entretenimiento sigue vivo y coleando. Puedo entender que a Antena3 ya no le conviene un programa así , pero los que me conocen saben que soy bastante obstinado y que, por lo tanto, el barco sigue en alta mar esperando un nuevo puerto donde amarrar y volver a montar la fiesta. Ahora, mi "cadena" es EL TERRAT. Y mi gente. Toda la que quiera seguir a mi lado y yo pueda conservar para afrontar nuevos retos. Nuestra intuición y experiencia y -sobretodo-, cerca de un millón de espectadores, son más que motivos para seguir adelante, buscar nuevos horizontes. Es nuestro oficio y no vamos a traicionarlo a estas alturas de la película.
Mientras mi cuerpo se adapta a los nuevos horarios (cosa nada fácil por cierto), recojo toneladas de cariño. Los correos y mensajes me vuelven a recodar que soy un afortunado. Una seguidora me decía la semana pasada al salir del plató : "no importa a que cadena vayáis. Yo vendré aquí". Eso es fidelidad y nosotros lo reconvertimos en responsabilidad y trabajo. Un abrazo inmenso para todos mis compañeros de "Bf". Repito lo que les dije a todos: son el mejor equipo de televisión con el que he trabajado nunca. Me han enseñado cada día a ser mejor. Y en eso estamos.
En estos momentos no hay ni un solo amago de rencor o enfado con nada, ni con nadie. En absoluto. El pasado se diluye dejando los buenos recuerdos y el futuro es un aliciente enorme y atractivo en el que ya estamos trabajando hace semanas. Pronto podremos dar más detalles. Un avance: hay cuerda para rato.
Son los ojos que nos han visto crecer. Los ojos de la vida y la felicidad y los que no engañan. Miliki estaba emocionado el pasado sábado en Sevilla, cuando el teatro Lope de Vega se puso en pie para brindarle un merecidísimo homenaje. Era la décima gala de la Academia de televisión y pensé que Miliki debe ser el hombre más querido de España sin ningún lugar a dudas. El consenso es absoluto. Allí estaba. Con su família , sus niños "creciditos" que le cantamos "Susanita tiene un ratón" y su hijo al piano sin poder contener la emoción. Una noche bonita.
Me da la impresión que la Academia ha iniciado un proceso de refundación, de la mano del nuevo presidente Manuel Campo Vidal. Un hombre que transmite credibilidad y que pidió respeto para nuestro oficio. Faltaban directivos de televisión, pero no los echamos de menos. Estábamos los que "fabricamos" la televisión en los platós. Los técnicos y los que damos la cara. Los que la amamos, a pesar de todo. Los que tenemos la responsabilidad de recuperar su dignidad y su orgullo. Efectivamente, tenemos mucho trabajo.
Aunque parezca mentira, EL TERRAT no tenía un programa de monólogos como tal. Un error histórico que por fin repararemos en 8Tv con "Que no surti d'aquí" que posiblemente se estrene a finales de este mes. El pasado lunes grabamos el primero en la Sala Muntaner (que será nuestra sede) y se respiraba un cierto momento histórico. Así lo comuniqué al público y a mis compañeros.
"Que no surti d'aquí" es un empeño personal. Una obligación que me había marcado con el género que me lo ha dado todo y con el que me siento en deuda de alguna manera. Por eso, no tardé en proponérselo al nuevo responsable de 8Tv, mi amigo Lluís Oliva. Lluís fue el que me abrió la puerta de la madrugada en Tv3 para "La cosa nostra". Un directivo "clave" en nuestro recorrido televisivo y que, de nuevo, ha confiado en mí.
"Que no surti d'aquí" no tiene ningún secreto. Se trata de subirnos al escenario, aprovechar la calidez de una sala teatral pequeña y lanzar nuestros monólogos. Fernandes -camaleónico hasta el infinito-, será el maestro de ceremonias y el desfile de cómicos incluirá nuevos valores, veteranos y hasta algún músico.
Todos nos gustamos. Todos sabemos que esta puede ser (ojalá) la primera piedra de una casa estable, divertida y concurrida. Espero que así sea. La función está a punto de empezar.
Ignoro si Granada conseguirá ser maravilla del mundo, pero está claro que eso es lo menos importante. Granada ya es maravillosa, luminosa, cautivadora, amable y muchas cosas más. Sin necesidad de sms. Granada no deja indiferente y en eso estamos de acuerdo todos los de "BF" que pasamos tres días allí para realizar nuestro programa, hermanándalo al circo. La experiencia ya forma parte de nuestros mejores recuerdos. Un reto que nos ha unido, nos ha hecho felices y nos ha demostrado que somos capaces de todo. (Si hubieran visto como estaba el circo unos meses antes...)
La Alhambra superó todas mis expectativas. Un monumento hecho de "capas" de historia que debería ser de visita obligada para todos aquellos que ignoran de donde venimos y creen que el respeto entre culturas no es posible.
A nivel televisivo, hay un montón de momentos inolvidables. La actuación del veterano con más clase, Miguel Ríos, fue uno de ellos. Al día siguiente me ínvitó a un arroz y confirmé que los viejos rockeros no sólo sobreviven si no que mejoran con los años. ¿Y qué me dicen del Risitas? Llegué a creérme que me había convertido en Quintero.
Santi Clima estuvo sensacional, la Niña parecía más guapa, el Neng no paraba de dar saltos, Teresa Viejo "enloqueció" en la pista y Fermí Fernàndes empezó una carrera universitaria. Hasta Abogado, nuestra mascota, se resistía a abonadonarnos, como renunciando a su cautiverio. Es la mágia de Granada. La que guió la luz y la realización más espectacular que jamás hemos hecho y la producción más impecable. Lástima que no viniera nadie de Antena 3, para comprobárlo in situ.
Me siento profundamente orgulloso de mi equipo y plenamente reforzado para encarar el futuro de "BF". Un programa vivo, donde late el espectáculo y las ganas de divertir. Con estas sensaciones, nada malo puede pasárnos.
Nota: estoy en Madrid. Ayer firmé libros en la Feria. ¿A qué no saben que observación fue la más repetida? Sí: "VAIS DEMASIADO TARDE!!!". Todo tiene solución, les dije a la gente. Y así lo creo.
¡Qué gustazo, los Kaiser Chieffs en el programa! Me senté en la grada, como un espectador más y disfruté con "Ruby". De paso saqué unas cuantas fotos. No creo que ellos sepan lo difícil que resulta mantener esta costumbre de la música en directo aquí en España. Ellos vienen de un país (Inglaterra), con una enorme tradición, donde surgen cada temporada grupos excelentes dispuestos a comerse el mundo. Tienen mercado y apoyo. Los ingleses nos llevan ventaja. También su televisión y su amor y respeto por los artistas que se suben al escenario. ¿Y aquí? Pues hacemos lo que podemos, con una industria descabezada y carcomida por el pirateo e internet.
Los músicos españoles pasan una mala época. A pesar de todo (y lo que me callo), seguiré apostando por dejarles el escenario de BF. Invirtiendo dinero, medios y mucha paciencia que no siempre se ve recompensada. Lo bueno es que no espero nada. Bueno, sí. Espero esos momentitos de emoción que me dieron, por ejemplo, los Kaiser. El estribillo que se engancha, la percusión que lanza la canción a lo más alto, el riff de guitarra que se queda en la cabeza para siempre, la sonrisa de felicidad de todos los allí presentes. Espero que no vuelvan a preguntarme más porqué traigo músicos a cantar.
Nosotros también somos una banda. Un "pedazo" de troupe que, en estas horas, aterriza en Granada para la última salida de la temporada. Nos vamos al circo, nuestro escenario natural. Allí haremos tres programas como tres soles y constataremos las ganas de fiesta de nuestros seguidores del sur. Es la primera vez que actúo así, a lo bestia, en Andalucía. La operación huele a "reto" y eso todavía nos pone más.
Notas:
-Gracias por el apoyo en la sección de webnotes. Alucinante. Y sí, los leo.
-Te mando un saludo, Karlos Arguiñano. Me emociona cuando recuerdas nuestro paso por Nueva York. ¿Cómo puedes ponerte esas gafas?
-La primera semana de Junio, estaré en Sevilla con motivo de la
décima gala de la academia de la televisión. Me comprometí con el nuevo presidente Manuel Campo Vidal, a apoyar la refundación de nuestra maltrecha asociación. Espejo, quizás, de una industria errática. Sevilla es un
buen escenario para coger impulso.
-Mi maleta va a echar humo otra vez.
Miguel Bosé dio dos conciertos el martes en nuestro programa. Uno cantando y el otro, como invitado. Estuvo impecable, generoso, divertido, seductor, cómplice, veterano y participativo. "Nos has puesto las pilas para un mes más", le confesé en el camerino. Y es que es así. Con invitados como Bosé es mucho más fácil e infinitamente más divertido hacer televisión.
En otra cadena, a la misma hora, buceaban sin piedad, ni vergüenza por su biografía. En nuestro plató estaba el artista que se ha ganado el respeto y el cariño del público durante treinta años.
Fue una noche inolvidable.
La nostalgia es el recuerdo benevolente de lo que nos gustó. Es nuestra propia biografía. Juan Guilarte (que es de mi quinta y de mi onda, ahora el frente de la música espléndida de RAC 105), me manda "El auto de Papá", de los Payasos de la tele.
Sí, sí ¡Los míticos payasos! Nuestros "beatles" de pequeños. He tenido el honor de conocer a Miliki y, como ya le dije, me hubiera encantado que fuera mi abuelo. Una noche le regalé el sofá de vaca de "La Cosa Nostra", con motivo de su aniversario. Los de producción de Tv3, me querían matar. Me ha dicho que lo tiene en casa. Su hijo Emilio Aragón, me dio una alegría cuando reconoció que su padre "te considera un artista". Más allá del ego, me tomo como un gran elogio sus palabras, viniendo de un hombre que ha pasado su vida en las pistas de los circos y en los platós de televisión. El sí que sabe. A lo mejor es que la edad no perdona y esas cosas, pero siento nostalgia de aquellos años en los que no tenía preocupaciones y unos locos entrañables vestidos de rojo nos hacían cantar y reír sin más pretensión que el puro divertimento.
Ahora, en plena era digital, de telefonía salvaje y de videoconsolas, se hecha de menos aquel saludo que era un himno: "¿Cómo están ustedes?".
Bonita instantánea con mi amigo Nacho Vidal. El actor tiene restaurante con sus amigos y sus socios. Buena gente. Después de tantos favores como le he pedido para el programa, no podía rechazar su invitación.
Así que fui encantado. Comimos sushi, hablamos de todo y de nada y respiramos los primeros aires salados del "casi" verano. En mitad del paréntesis, apenas pude apreciar los terremotos mediáticos del empate del Barça y la pérdida del liderato o la salida fallida de Alonso en Montmeló. Pensé que a lo mejor no me interesan mucho. Como la Copa América de Vela.
Una vez retransmití un mundial desde Salou y me mareé. Me limitaba a ir explicando los resultados que me pasaba la oficina de prensa. Yo en un barquito y, a lo lejos, unos más grandes dando tumbos. No le vi la gracia, la verdad.
Me llama Pepe Rubianes desde Nairobi. Ha estado grabando una semana con Javier Sardà para Tele 5. Hasta aquí puedo leer. Pepe me mandó un sms, agradeciendo mi mención en el programa tras su absolución de todos los cargos. Conozco a Rubianes y sé que se le calienta la boca, pero que no desea nada malo para nadie. No soporta, como tantos, las falacias y el uso partidista de la historia y las identidades. Y ya está. Es otro bufón que, ahora, se sabe querido por el publico y respetado por la justicia.
Toda amistad empieza alguna vez. Un día, una hora, una casualidad... Corría 1982, cuando Pep Espada me presentó a Carlos Francino en Radio Popular de Reus. Había una vacante para los deportes y ahí me colé. No ha llovido mucho, porque el clima ha cambiado, pero han pasado un montón de cosas. Media vida, diría yo. Francino se ha convertido, a través de los años, en mi amigo, confesor y referente. Los dos estamos batallando por nuestros sueños a pecho descubierto. Él en la radio y servidor en la tele.
Me ha gustado rescatar esta fotografía, hoy que Canal +, nos dedica el primer programa de "De par en par". Fue un honor trabajar con el sensacional equipo que consiguió crear el clima ideal para sacar verdades como muelas y un pedazo de nuestras biografías comunes.
Se emite hoy a las 22.00 horas.
Voy a mirármelo que hace mucho tiempo que no hablo con Carlos.