Hace tiempo publiqué una preciosa ilustración y dije que no conocía a su autor. Bueno, pues él me ha encontrado y se ha presentado. Para esto debería servir internet: para saber más, disfrutar y poner en contacto a las personas. Me encanta su trabajo. Se llama Adrià Fruitós. Que lo disfruten.
Están de moda. Así que, ya que no puedo parar de dibujar y el otro día se demoró el ensayo, salió esto. Lo hice con la estilográfica y un poco de agua. No usé cenizas volcánicas.
¿Una locura? No. Es posible gracias a la aplicación Toon Paint de iPhone. Haces la foto, ella la convierte a dibujo, se te cae la baba, la recoges, luego escoges colores, la pintas como quieras y ya tienes una ilustración. Ya has dibujado sin saber. ¿A dónde llegaremos? No se sabe y eso es lo bueno.
Ya se puede disfrutar del humor imperecedero, fino, casi poético y ácido del gran Cesc, desaparecido hace unos años. Su hijo ha seleccionado de entre más de 3000 viñetas, las más brillantes y la editorial Debolsillo se la juega y lo lanza para toda España. ¡Muy bien!
Tuve el honor de participar en la presentación y rendirme ante el talento de los que, en épocas difíciles, encontraban las grietas para filtrar sus quejas, sus denuncias y su arte. Ellos fueron pioneros y nosotros les debemos el respeto que se merecen.
Si no conoces la obra de Cesc, vas a alucinar con la "inquietante actualidad" que desprenden sus dibujos, realizados en los años setenta. Porque ya se sabe que el hombre es torpe y vuelve a equivocarse igual de una manera cíclica. Menos mal que existen los humoristas.
Fotos hechas con el iPhone, combinando aplicaciones para deformar, pintar y lo que sea. Y, luego, componiéndolas juntas. Todas ellas vinculadas a El Maresme, muy cerca de la ciudad.
Es como una tradición. Cada vez que se cruzan nuestros caminos, Mikel Urmeneta y un servidor, nos dedicamos a pintar a cuatro manos. Esto es lo que volvió a suceder en New York las pasadas navidades. Él empieza (suyos son los colores) y yo continúo. No hay un pacto previo. Vamos a lo que salga. Normalmente nos sorprende y nos divierte. No se me ocurre una manera más divertida de practicar.
La marca Mango se ha enrrollado y ha abierto sus puertas a la Fundación Artículo 1, para acercar y divulgar su trabajo a través de camisetas diseñadas por diversa gente. Ahí es donde me entra el orgullo de haber participado con la de "Uno es lo primero".
Entré en una de las tiendas, y ahí estaba a tan solo tres camisetas de distancia de mi idolatrado Miquel Barceló. Para un dibujante aficionado como yo, imaginaros el subidón. Pero lo más importante es la labor de divulgación del primer artículo de los derechos humanos. En estos días de consumismo compulsivo, bueno será que perdamos cinco minutos para apoyar a los que más lo necesitan. Y encima son baratas.
Vale, a lo mejor me he quedado pillado de tanto jugar con el misterio. Lo digo ya, de entrada. A pesar de eso, no me digáis que no son enigmáticas estas inscripciones que encontré a la entrada de un párquing. ¿Qué nos quieren comunicar? ¿Son acaso unas claves para ponernos en contacto con los visitantes de otros planetas? ¿Y esos visitantes cómo son? ¿Llevan los pantalones caídos con el calzoncillo a la vista, comen bollycaos y usan pequeños esprays de pintura? ¡Cuántas preguntas!
He descubierto la web de El señor García, y me gusta mucho. Especialmente los "objetos que hablan". Me fascinan aquellos que pueden ver más de lo que hay, que se inventan imágenes a partir de lo ya conocido, que disparan su imaginación y, de paso, la nuestra.
Hace poco recibí una felicitación por "mis otras facetas" de parte de Javier Jaén. Decía que había visitado Yo he visto cosas... y andreuwings.com y que le gustaban. Pero más me gustó a mi, comprobar que se trata de un profesional, de alguien que sabe mucho de esto y que hace cosas muy interesantes.
Nos gusta gustar a los que nos gustan a nosotros. Dejo el enlace con su página y unas muestras de su sensibilidad: www.javierjaen.blogspot.com
He aparcado por un tiempo mi habitual pudor para mostrar mis pinturas, y he decidido colgar en el camerino de invitados de Buenafuente, el pez enorme que pinté este verano. "Salió" muy rápido. Es una acuarela bastante grande. Un pez que ignora los anzuelos y que cierra los ojos, nadando por encima de los corales. Ahí está.
Y está vez acompañado de David Ellis en un trabajo a dos bandas y cuatro manos que no puedo definir. Me supera. Estamos hablando del hombre que armado con pinturas y una cámara fotográfica, se ha inventado un modo de hacer animación sin precedentes y sin comparaciones posibles. Siéntate y disfruta. Empieza la magia.
Según el dibujante Luís Gaspardo que me ha regalado ésta caricatura. ¡Es genial! Así se lo he dicho. No dejen de visitar su web.
Dice Gaspardo que siempre le han inquietado los humoristas: "¿Por qué hacen humor los humoristas?". Buena pregunta. No hay respuesta. Porque sí. Porque somos así. Porque algún día nos dijeron que eramos graciosos, nos pagaron por ello, la gente nos siguió y se convirtió en nuestro oficio. Y acabamos trabajando como enanos.
El amigo de un amigo me dejó su casa durante unos días, situada cerca del mar. Dejar tu casa es un acto de generosidad que no todo el mundo sabe o está dispuesto a hacer. Y, además, no quería cobrarme. Pensé que podía pintar alguna cosa y regalársela como símbolo de agradecimiento. Encontré una completísima tienda de bellas artes y me hice con todo lo necesario. Decidí que lo haría todo con acrílicos.
Monté mi chiringuito y la inspiración hizo el resto. Alguien me dijo: «podrías establecerlo como un intercambio. Te dejan la casa y tú les pintas una obra». Oye, pues no está mal visto...
Ya ha llegado "John Lemon", la camiseta de éste año. Cada verano me he propuesto mandar una con algún dibujo mío y así comunicar a mis amigos y conocidos que me acuerdo de ellos. La respuesta de los destinatarios me anima a seguir. Porque una camiseta siempre es una camiseta. ¡Qué grandeza tiene una simple prenda! Me mandé una a mi mismo para "recordarme", que nunca está de más. Pues eso: que feliz verano a todo el mundo, que ustedes esquiven la crisis como se esquivan a los esquiadores novatos que bajan por las pistas sin control y te pueden romper una pierna y que compartan las vacaciones con los que quieren que, a fin de cuentas, es el único patrimonio que nos queda de verdad.
Encontré este dibujo en una de mis libretas. Suelo poner la fecha en todos los que guardo, pero este no la lleva. Debía ser de un día complicado, por eso salió "un marrón". Aunque seguro que no era importante porque no me acuerdo.
Los de El Terrat, tenemos nuevas instalaciones. Vamos decorándolas poco a poco. He decidido colaborar con algunos de mis dibujitos que los paso a vinilo y los voy pegando por ahí. Este se encuentra en la puerta del despacho del director. ¿Normal, no?
Fue todo un honor recibir el premio de humor "Gat Perich", junto al dibujante KAP, el pasado sábado en Barcelona. Nos llevaron en golondrina, comimos canapés, nos hicimos fotos y agradecí el premio para cómicos (¿el único en España?), que cada año honra la memoria subversiva y ácrata de Jaume Perich. Se lo dediqué a Rubianes y dije que, ahora, no hay que dejar que se apague la antorcha de libertad humorística que Pepe ha dejado en nuestras manos de caricatos.
Buena gente, los dibujantes. Siempre pensando como resumir y reírse del mundo en una viñeta. Una profesión reservada para mentes muy afiladas. Gracias Fer.
Esta pintura que representa... que representa... un coche, es el regalo de un espectador y preside desde hace unas semanas las bambalinas del programa. La vemos todos antes de salir a escena. Me consta que se han originado varios debates con el fin de determinar el estilo, la corriente en la que deberíamos clasificar la obra. De momento, no hay un veredicto ni un acuerdo al respecto. Seguimos deliberando.
Me gusta dejar dibujos en los manteles de los restaurantes (manteles de papel, claro), a ver qué pasa. Son como mensajes en botellas. ¿Irán a la basura? ¿Se quedarán con el recorte?. Me voy con la incógnita y sin el garabato. El azar hace el resto. Éste se quedó en Italia.
A mi me dicen hace unos años que podrías pintar con el teléfono móvil y todavía no habría parado de reír. Bueno sí. Pararía ahora (y de golpe) al ver este vídeo de Stef Kardos (Borriqueros).
La globalización viene a ser que, por ejemplo, un amigo llamado Mikel Urmeneta, se pase una tarde del domingo en su apartamento de Nueva York, fotografiando caretos de revistas a los que coloca ojos de cristal. Es su manera de decir: "pienso en tí". Y yo se lo agradezco y hasta me hace ilusión. Un abrazoo navideño Mikel.
Hay obras de arte que "cuelgan" en las paredes de las calles. También hay garabatos de niñatos guarros que dejan sus códigos con poca gracia y nulo civismo. A mi me gusta el street art y alucino con la iniciativa de Galeria Oberta en Barcelona. Hay un punto en la ciudad de Barcelona que, previo contacto, está reservado para esos virtuosos del spray o cualquier otra técnica, capaces de hacer verdaderas maravillas perecederas. Mejor eso que enguarrar los trenes que luego pagamos entre todos.
Lo sabíamos: la crisis dispara la imaginación y el arte, siempre sale beneficiado. He encontrado un virtuoso del collage que se llama Mark Wagner. El caballero se dedica a cortar en cachitos billetes de un dólar, para luego crear collages increíbles. Mark debe ser el único beneficiado de la devaluación de la moneda. Cuánto más baje, más material. Visita la web. Alucinante.
Madrid volvió a sorprenderme. Lo hace cada vez que voy. Destaco la calidez de todos los que me hablan del programa. Lo hacen con humor, con cariño, con declarada fidelidad. De alguna manera, eso me carga las pilas porque cuando les pones cara a los seguidores, la televisión se humaniza y cobra sentido. Entré en un bar a tomar un café. Era un bar en el que trabajaba Rouzbeh, un iraní de unos cuarenta años. Me lo presentó el dueño. Me dijo que era dibujante, que había hecho cosas en su país pero que en Madrid, había empezado en la escuela de animación. Algunos de sus dibujos colgaban en el bar y, de repente, me animó a escoger uno: "El que quieras. Te lo regalo". "Muchas gracias. Yo también dibujo, así que puedes tener por seguro que valoro mucho el detalle". Me quedé con éste que lo dice todo. Un hombre, con la casa a cuestas y caminando de noche por un desfiladero". Lo encuentro emocionante.
Rouzbeh, me regaló un trozo de su vida. Me invitaron al café y a un dulce de miel frita. Pensé que así es como me gustaría que fuera este país. Donde los que vienen buscándose la vida, se integran, mejoran, encuentran más posibilidades y se relacionan con los que tuvimos la suerte de nacer aquí. Todo lo que no sea esto, es una acumulación de culturas, a menudo cerradas y temerosas, que no hacen otra cosa que ahondar en las diferencias, multiplicar los recelos. Eternos inmigrantes que nunca echan raíces definitivas. Me temo que las dos partes, receptores y recién llegados, tenemos mucho trabajo por delante. Quizás hablemos de varias generaciones.
Unos seguidores del programa, me hacen llegar estas postales hechas por ellos mismos. Me dicen que estaban en un taller de diseño gráfico en Portbou y se acordaron de mí. Pues muchas gracias. El culo, en concreto, y según su autor: "es para mí una imagen de fiesta". Me he quedado un buen rato dándole vueltas al concepto, pero todavía no he llegado a ninguna conclusión.
Algunas de las últimas "criaturas" surgidas de mi otra pasión. Todas proceden del "cuaderno rojo" que, muy aplicadamente, he empezado hace poco. A medida que vean la luz, las iré colgando. O no.
El músico e ilustrador Burguitos, me ha regalado el dibujo "Payaso futurista". Muchas gracias amigo. He visitado burguitosgrafico.blogspot.com y me ha sorprendido su calidad. El dominio de la luz (como buen pintor valenciano) y la inquietante desproporción de los cuerpos. Por no hablar de las chicas a las que sólo les falta hablar. Un puntazo Burguitos.
Mikel Urmeneta ha pasado unos días en mi casa y nos ha demostrado las excelencias de su cámara de fotografía submarina. Es una compacta pequeña con la que graba pequeñas películas de esas en las que te salen burbujas de la boca y parece que estés volando. En realidad estás en una piscina, pero eso es lo de menos.
Con Urmeneta no te aburres. Me parece que es de los mejores elogios que puedes decir de una persona. Siempre tiene algo nuevo que contar. Cuando crees que le conoces, te vuelve a sorprender. Nos intercambiamos dibujos, pintamos piedras y aireamos confesiones.
Hechos de tinta. Sin alma ni conversación. Sencillamente "están". No digo que aparecen porque los he dibujado yo. Lo hago en esos ratos "muertos" (no me gusta nada la expresión) que cada día nos ofrece. Es lo que tiene no saber parar.
Nada, que estaba en una reunión y me aburría un poco. Estaba silbando (flojito) "In the name of love" de U2. Y así, silbando, silbando y pensando en los U2 y en las gafas enormes de Bono, apareció este dibujo en el reverso de un sobre. Lo que no consiga el amor...
Menos malas noticias y más talento. Tengo los "favoritos" de mi explorer a rebosar y un montón de buenos contactos. Personas que se mueven, que tienen ganas de hacer y hacen un montón de cosas buenas. Esto es algo así como un inventario.
Javier Capitán, para empezar, se lo está currando con un informativo diario en internet. Es un viejo guerrero de las ondas que ha apostado por la red. Suerte, compañero. Su blog y el informativo.
Un día lluvioso paseaba por Gracia en Barcelona y una chica me dijo que ha vivido fuera de España pero ha seguido nuestro trabajo. Gracias. "¿A qué te dedicas?" "Soy diseñadora". Se llama Carol Roman.
Nuestro compañero capturador Francesc Fàbregas, sigue exponiendo. Ahora en l'Illa diagonal. Hay que verlo.
He descubierto otro genio: se llama Juan Francisco Casas. Un joven artista andaluz que vive y pinta en Roma gracias a una beca. Cuidadín: hace hiperrealismo con un boli Bic azul. Y ya está. Está subiendo como la espuma. Le mandé un mail para felicitarlo y declararme un fan incondicional.
El carismático "flaco" de Valencia, es un fotógrafo de toda la vida. Implicado, amigo de Pepe Rubianes y posee el don de la ubicuidad. Me manda un enlace. Vale la pena entrar y ver el vídeo de presentación de Javier Bardem. Hay un pueblo abandonado a su (mala) suerte en el desierto desde hace treinta y tres años. Hay que exigir al gobierno español que se moje ante lo de Marruecos y pida la restitución de sus libertades.
Otro fotógrafo, Jorge Salvador, me mandó hace poco un dedo cortado en una caja de cerillas. Me acojoné. Luego entre en su web y lo entendí todo.
Apunten este nombre: Martín López Lam. Es un joven artista peruano. Conocí su obra en la última feria Swam de Barcelona. Lo representa la galería Rosa Santos de Valencia. Lleva poco en España, pero apunta muy alto. Compré uno de sus dibujos y prometo seguirle de cerca.
Y ya acabo que luego os cansais de leer. Mi amiga Ana Sánchez de El Periódico, tiene un blog en el que amplía su sección GPS del Dominical.
Espero que tu curso de perfeccionamiento televisivo haya empezado con buen pie y que, allá donde estés, se coja laSexta. O que no se coja. (Ahora no sé qué es lo mejor para ti). Que sepas que se te echa de menos por el plató. Ahora todos quieren aparcar mi ferrari y yo les digo que solo lo aparcas tú. Lo de traerme cafés lo veo más impersonal y ya he dejado que lo hagan otros aunque ninguno con tu gracia.
Para que veas que no te olvido te mando una creación que he hecho sobre tu cara, ya de por sí peculiar, en las últimas horas. Tengo la impresión que has llegado a la tele para quedarte. Me lo dice mi olfato y los meses que he pasado a tu lado. Así que no te encariñes con el reposo, carga o descarga las pilas pero vuelve, haz el favor.
Estaba durmiendo en un hotel y, claro, me desperté. De golpe. Serían las cinco de la mañana. Tenía la cabeza clarísima, ni gota de sueño. Fui al baño a lavarme la cara y me dibujé. Mi aspecto, en aquella habitación extraña y en aquella hora intempestiva, era aproximadamente este.
Cuando ves algo que te supera, que sabes que te gusta mucho y no sabes cuanto, te quedas literalmente embobado. Eso me ha sucedido visitando la página de blublu y, especialmente, el vídeo de animación hecho sobre las paredes de la ciudad. Este tío es un genio. Y ya está todo dicho.
A ver, si entre una cosa y la otra, se me va a olvidar recomendar el libro antológico que los de El jueves le han dedicado con toda justicia a Óscar Nebreda. Uno de los grandes. Un papa laico del humor. Un gamberro profesional con aspecto de Santa Claus después de una mala noche que ha escrito y dibujado lo mejorcito del humor gráfico de los últimos años.
Nebreda es un señor que se jugó el pellejo con El papus, cuando España todavía no había ventilado la habitación cerrada del franquismo. Contra ese aroma rancio, dibujó Nebreda. Es el observador más sagaz del país. Se queda con todo (su debilidad/perdición es el Barça) y luego esa "verdad" aparece en sus viñetas. Dense una vuelta, de paso, por www.eljueves.es y comprueben el buen momento de salud de la revista, de sus compinches, de ese "milagro" que sale cada semana, a pesar de la apatía reinante.
Me propusieron participar en un concurso (con fines solidarios) para decorar las guitarras de "Guitar hero". Acepté encantado. Rock, dibujos, consolas, fines solidarios... ¡Perfecto! Mandé la que veis en la foto. Una especie de lluvia de meteoritos dorados y la leyenda "I'm the rock".
Con esto entre las manos, te tienes que sentir un semidios de las seis cuerdas. Lo bueno es que puedes participar en la votación (guitarhero.es) y que, si ganamos, la pasta irá destinada a la gente que más lo necesita. No hace falta decir que, tal y como está el patio, tendrían que haber cientos de iniciativas como esta. ¡Larga vida al rock!
Me han hecho una entrevista/test en El Periódico de Catalunya, con motivo del libro y esas cosas. Luego me piden un dibujito de los míos. Decido retratarme en plena hiperactividad que es como me siento últimamente.
Hay un montón de cosas por hacer y los días solo tienen 24 horas. Esto último es un fallo evidente. Deberían ser adaptables a tus necesidades. ¿Que estás que te sales de ideas? Pues los días deberían ser de 34 o 35 horas. Pero, ojo, también al revés. ¿Que el día pinta mal y te sientes perro? Pues cortito y a por otro. Con cinco horas tendríamos suficiente.
Pues muy bien. Una agradable rutina. Este Sant Jordi de 2008 ha sido uno de los mejores. Con mucho trabajo, eso sí. Casi no hemos podido disfrutarlo. Montamos nuestro stand de rigor en la Plaça Universitat de Barcelona y abrimos los brazos, dispuestos a recibir a todos nuestros seguidores. Este año, tocaba un ambiente de granja con mi imagen de burro por todo lo alto. Fue un desfile de buena gente, un intercambio festivo y agradable. Pasaban algunos periodistas cargados de tópicos y muchos amigos.
A estas alturas de la película, ya casi no nos importa sentirnos ignorados por el oficialismo de la fiesta. Por los medios que -de tanto vernos- ya es que pasan de nosotros. Algunos ni tan solo vinieron a la presentación del libro en Madrid y luego nos pidieron encuentros digitales. Sí claro... Tú no tienes el detalle de venir y yo voy a ir corriendo a tu website. Somos humoristas, pero no gilipollas. ¿Saben qué? La única verdad importante es la gente (que compra el libro). Lo de las listas y rankings y el márqueting rancio, para quien tenga el ego frágil.
Ahora que estamos en laSexta, estamos viendo (de vez en cuando) el dirigismo de los medios de comunicación que apoyan a los suyos (los del grupo) y pasan de los "enemigos" que ellos mismos se inventan. Hace poco un directivo me prometía que "su grupo" iba a tratarme bien si le hacía un favor. Se lo hice igual y le dije que todos los grupos son una perversión y que "mi único grupo es REM, que ha sacado nuevo disco".
Tendrían que aprender muchos del superventas Ruiz-Zafón. Le venía siguiendo a través de las entrevistas y el pasado martes pude conocerle en el programa. Un crack. Un triunfador que sabe vivir ajeno a la superficialidad del éxito y que se tira siete años después de "La sombra del viento", antes de sacar el nuevo libro. Viviendo en Los Angeles, hablando lo justo y pensando lo necesario. Le regalé un dragón hecho con café, porque me dijeron que los colecciona. Me encantó conocerle.
Después del baño de multitudes, teníamos programa. Y fue como una seda. Berto debutaba con las firmas y se confesó un poco cansado de darle a la muñeca. Pero no se notó. Y todo cuadró. Como cada noche. Como siempre. Hacer el programa te devuelve a la realidad por la vía rápida. No te da tiempo a quedarte colgado en los elogios. Hay que salir, hay que hacer reír. Este es nuestro (bendito trabajo). ¿Y los escritores? ¿Qué hacen durante todo el resto del año?
Otro vicio: fotografiar las marcas (a poder ser rápidas e imperfectas) que va dejando la gente por la calle. Bueno, por todos lados. No me interesa tanto el graffitti tradicional sino más bien la huella o la señal que muchos necesitan dejar. No sé muy bien porqué lo hacen, pero me tiene atrapado este lenguaje casi críptico y sin complejos. Estos son mis "cromos". Hago la foto y luego la pego en un mural. El resultad es una cuadrícula de mil colores y neurosis.
Hay de todo. Declaraciones de amor, de odio, surrealistas, denunciantes y muchas incomprensibles. Empecé a lo tonto y después de muchos viajes, tengo de todas las procedencias imaginables. Se acabó el papel pero sigo. No sé por qué, pero lo hago. Estaba pensando que sería un buen libro. O una colección de stickers. Estoy abierto a todas las sugerencias.
Otro sueño hecho realidad: dibujar para camisetas y salir al mercado. Descubrí a los chicos de Visual Poetry y me lancé: "¿Puedo colaborar con vosotros?". Preparé unos dibujos, ellos escogieron algunos otros y finalmente, ya han visto la luz (o el algodón).
Esta es una de ellas. Laia hace de modelo involuntaria mientras habla por el móvil. Hay muchas más y un buen proyecto detrás con gente que se lo cree y que se patea la ciudad. Gracias "visuals".
Los dibujos me siguen en los viajes. O quizás estén en la ciudad de destino, esperando a ser dibujados. Tengo la costumbre de montar el "campamento" en los hoteles (perdón por las manchas de tinta que van quedando) y así aprovecho para seguir con el vicio. Cada nuevo sitio, tiene sus colores, su energía propia, su inspiración. Por lo demás, viajar abre la mente, completa y enriquece las ideas, libera prejuicios y dinamita localismos.
Lo he consultado con algunos amigos y lo ven exagerado. La gente se ha vuelto muy conservadora. Mis productores del Terrat me han avisado que esto llevaría consigo una revisión del contrato televisivo. Eso lo entiendo.
Ayer debuté como ilustrador en el New York Times. ¡A lo grande! Gracias al apoyo de Mikel Urmeneta y de su/mi amigo Guillermo Nagore, entré en contacto con el diario más importante del mundo, hace un año. Cogí un taxi y dije: "¡Al New York Times!". Guapo, ¿no?. El taxista rompió la magia y me pidió la dirección exacta. Me recibieron, me dedicaron unos minutos y les enseñé mi trabajo. No me conocían de nada. !Bien! Luego, Guillermo me anunció que igual me pedía algo. También me preguntó: "¿Por qué lo haces?", mientras tomábamos un café en un edifició que daba vueltas, cerca de Times Square. "Es muy fácil. Me divierte".
Entregué mi trabajo la semana pasada en plena vorágine de BFN. Cuándo llegaba a casa tras el programa, en New York eran las cinco de la tarde. Primero unas muestras, luego unas propuestas y el definitivo (tras su aprobación), con sus retoques. Como diría Manquiña en Airbag : "¡Que profesionales!". El dibujito, se ha publicado en la página de las cartas de los lectores, a partir de una crónica que alertaba sobre el aumento de los suicidios en la gente de mediana edad. El tema no es la alegría de la huerta, lo sé. Lo más importante es que mi pasión por los dibujitos ha recibido un buen apoyo y lo quería compartir con vosotros.
Así se llama el proyecto que tenemos entre manos, Mikel Urmeneta y un servidor. Infierno y cielo. Sin especificar dónde está cada uno de esos lugares inventados que, seguramente, sólo viven en nuestra mente. Quizás ni eso. Hell-Heaven es un juego, una diversión. Nos propusimos quedar en Nueva York y dibujar un mural en un papel enorme de siete metros de largo. Lo hicimos. Quedamos en Semana Santa y lo hicimos. Nació una técnica parecida al jazz, dónde uno se complementa con el otro y viceversa. Una de las cosas más emocionantes que he hecho en mi vida. La noche antes, no podía dormir.
Visto el resultado, le propuse a Mikel volvernos a encontrar en Formentera y completar la dualidad "Hell-Heaven". También lo hemos hecho. Ha quedado precioso. Creo que cada mural refleja el espíritu del lugar, nuestro estado de ánimo y más cosas que se me escapan pero que están ahí, entre los colores, los dibujos y las palabras. Tinta, pintura acrílica, acuarela... lo que sea. Creo que tenemos algo muy bonito entre manos. Hay una galería de Barcelona interesada y quizás podamos pasar las barrera del pudor y enseñar lo que hemos parido.
Charlie Lonnegan se encarga de inmortalizarlo en video y Mia Font de que rule por la red. Hell-Heaven es como un pequeño monstruo dormido a punto de ponerse de pie y empezar a andar. Es un placer indescriptible, hacer lo que te pasa por la cabeza, sin dar explicaciones a nadie. Hacerlo porque sí. Porque lo llevas dentro y porque te divierte. Más noticias próximamente.
Mi pasión por el dibujo, va en aumento. Ya está colgada www.andreuwings.com. Es mi modesta presentación en sociedad.
Dibujar es hablar sin saber lo que vas a decir. Un lenguaje nuevo y subjetivo. Llevo mucho tiempo acumulando trabajos y ahora ha llegado el momento de abrir la carpeta.
Desde el primer día que descubrí el trabajo como dibujante "comiquero atípico" de Miguel Brieva, me di cuenta de que estaba ante un genio. Alguien que sale del camino establecido, que tiene voz propia, que te agarra por el estómago con sus viñetas sobre la absurdidad del mundo consumista y autodestructivo en el que nos toca vivir. Miguel Brieva mezcla talento, ironía, crueldad, auto-crítica y una inquietante visión profética.
He comprado varios ejemplares de su última publicación "Enciclopedia Universal Clismón", editada por Reservoir books. Alucinante. Los regalo a los amigos que se que les va a gustar y todos me contestan entusiasmados. Me lo encontré en la pasada feria del libro de Madrid. El estaba firmando y le busque como un fan que soy. Charlamos un rato en la trastienda de la caseta y hasta me dedicó un ejemplar que guardo como un tesoro. Miguel Brieva es sevillano, parece tranquilo y modesto. Ya ha publicado en EL PAIS, Rolling Stone o El Jueves. Es un dignísimo sucesor de otro genio del lápiz, llamado EL ROTO. Dicen más con un dibujo que cientos de libros de ensayo. Eso los hace únicos.
Karlos Arguiñano y un servidor, estamos llegando a importantes acuerdos de futuro, aquí en New York. Lo de estar fuera de casa, te dispara la imaginación. Ya ampliaremos la información en nuestros respectivos programas, a la vuelta de las mini-vacaciones. Las últimas palabras de Karlos antes de montarse en el taxi amarillo que le llevó al aeropuerto fueron: "La Estatua de la Libertad, quedaría mejor en Bilbao". Genio y figura.
Se va el cocinero y nos ponemos a trabajar. Por fin realizamos el viejo sueño compartido con Mikel Urmeneta de pintar un gran mural a medias. Hemos alquilado un estudio en Queens y a garabatear a cuatro manos sobre un papel de seis metros y medio. Impresionante! Quedamos encantados y con las rodillas destrozadas de tanto arrastrarnos. Nos comimos unas pizzas, nos gustó el resultado y se confirma que cuando quieres hacer algo, lo haces y punto.
Aquí New York City. La ciudad que nunca duerme. Mikel Urmeneta (que se está ganando el cielo, si existiera) me hospeda en un su apartamento, me saca de paseo, me pica con las fotos para Captura.org y me da toallas nuevas y un sofá cama. Gracias amigo.
Por si eso fuera poco, coincido con Karlos Arguiñano (el hombre al que más quiere la cámara de este país) y entablo una divertida relación de amistad, de risas y de buenos consejos. Voy a empezar a pensar que soy un tío con suerte. El otro día nos pagaron la comida unos españoles que no daban crédito del encuentro en pleno Soho.
Nueva York está como siempre o mejor. Me he comprado un bolígrafo que es un cactus, he comido como un campeón y he dormido como un subcampeón. He caminado como un marathoniano (ahí sigo) y he empezado a desconectar de la locura televisiva. Letterman también está de vacaciones. Corto y cierro, de momento.
Adjunto esta instántanea de Charlie Lonegan que transmite el alto nivel de concentración en el que nos esncontramos sumidos. Parecemos unos exhiliados chiflados.