Trabajar los domingos

Lunes, 23 de abril de 2012

Soy un lince. Después de trabajar muchos años el fin de semana en mi etapa de Radio Reus, me dije "ya está. Nunca más trabajaré loa domingos". Y aquí estoy: haciéndolo y por partida doble. Ayer, antes del programa, tuve el honor de presentar un encuentro de Carlos Ruíz Zafón con sus lectores en el Palau de la Música. Un regalo. Soy fan de Ruíz Zafón y de su "normalidad". Escribe, arrasa y se queda un su casa. "Lo mío es escribir".

Del Palau al plató y, de camino, descubrí un montón de gente corriendo en la misma dirección. "¿Estarán huyendo?" Por lo que parece era la carrera de los bomberos.

Un ser normal se hubiera ido a casa. Pero no me gusta la normalidad. Hicimos un programa de locos para pasárnoslo bien y volví a casa maravillosamente cansado.

¿Trabajar los domingos? Trabajar en este país ya es lujo hoy en día. Así que nada que decir.

Cursa de bombers

Esta noche quiero
que gane el Barça

Sábado, 21 de abril de 2012

Porque me gusta como juega al fútbol. Me gusta más que el Real Madrid. No tengo nada contra el equipo merengue, lo único que no me gusta de ellos es su entrenador. Quiero que gane el Barça para que le dé más emoción a la liga, a esa competición que parece que solo jueguen ellos dos. Quiero que marque Messi y no pasa nada si marca Ronaldo... Que vuelva a marcar Messi después. Quiero que no haya juego sucio, que Pepe "vea la luz", que Xavi e Iniesta se pongan el frac, que Mourinho dé la rueda de prensa y que, en sus palabras, se interprete que perder puede ser tan digno como ganar.

Porque esto es un juego y debe haber gloria para todos. La gloria, el éxito, el recuerdo es ara los que saben estar. Y, esta noche estaré delante de una televisión viendo el partido. Mañana estaré dentro de una televisión haciendo tonterías. Pero eso es otra historia.

Una playa...

Nacimiento de un elefante

Viernes, 20 de abril de 2012


Dedicado a todos los cazadores (de elefantes)

Romanos con prisas

Jueves, 19 de abril de 2012

Siento una profunda fascinación por los mosaicos de la época romana. Son artesanía, delicadeza, milagros hechos a mano que han llegado hasta nuestros días casi intactos. Lo que sucede es que encontré una excepción en Londres. Parece un mosaico hecho con prisa o sin mucha precisión. No era fácil conseguir la forma ovoide. Y, claro, no lo consiguió.

Mosaico romano

Urmeneta siempre sorprende

Miércoles, 18 de abril de 2012

Mikel Urmeneta me gusta porque siempre me sorprende. Es un ser lúdico, pasional, artístico y provocador. Un tío muy grande con una alma libre y una cabeza llena de maravillosos chorlitos.

Juan Cruz, periodista y amigo común, me pidió una definición para su diario. Le dije que era "el último rey de Navarra que vive voluntariamente en el exilio". Ese "exilio" es Nueva York, su paradoja espacio tiempo, desde donde lo controla todo, lo piensa todo, lo retrata y lo vive todo.

La última locura es una pieza inclasificable llamada "Kukuxumutxu relocated" y puede vivirse en la galería Moisés Pérez de Albéniz de su Pamplona natal. ¿De qué se trata? Pues es muy fácil. Urmeneta ha trasladado su empresa de diseño a la galería durante dos meses. Veintidós trabajadores, horario de oficina, cámaras y micrófonos a disposición de los visitantes y también on line.

¿Qué? ¿Alucinante, raro, diferente? ¿A qué cuesta de definir? Pues así es Urmeneta y lo que propone. En estos tiempos de corrección, de miedo, de falta de recursos, de riesgos raquíticos, de miradas estrechas, resulta gratificante que Mikel siga haciendo de las suyas. Y que siga así, por muchos años...

Mikel Urmeneta