Hoy

Jueves, 20 de octubre de 2016

Hoy, como cada noche, hay programa. Habrá que prepararse.

Hoy

Cuando vino Dylan

Martes, 18 de octubre de 2016

Queríamos que viniera Bob Dylan al programa para hablar de lo del Nobel. Le llamamos pero no nos cogía el teléfono. Claro. No se lo coge a la Academia, nos lo va a coger a nosotros. El caso es que me acordé de Pablo Carbonell y le llamé.

Estaba en Valencia con sus actuaciones. Me dijo que no me preocupara, que el tenía la manera de conseguir que Dylan viniera. ¿¿¿Cómo??? Nunca subestimo a Pablo pero esta vez me pareció demasiado. Confié en él (como siempre) y no me decepcionó. ¡¡¡Es lunes por la noche, ahí esta Bob Dylan!!! Quizás con un aspecto más parecido a Marlon Brando pero ya se sabe que los famosos cambian mucho en persona. Se calzó su sombrero de picador, su guitarra y habló cantando. Que no quiere el Nobel, dice. Luego se fue por donde había venido. Y todos tan contentos.
Gracias Pablo.

Pablo Dylan

La noche en la que Chicho
nos bendijo

Martes, 27 de septiembre de 2016

Se lo dije nada más verlo: "no sabe lo importante que es para nosotros, para todos, que haya aceptado venir". Y luego me vine a arriba: "usted es como el Papa de la televisión. Su presencia aquí nos bendice". No sé de dónde saque el símil religioso. Serían los nervios, seguro. Porque estábamos nerviosos y emocionados. Era una tarde-noche muy especial. Nuestro equipo de producción consiguió lo que parecía imposible: que Chicho Ibáñez volviera a la tele un rato.

Llegó una hora antes y aceptó esconderse para sorprender a J. Bayona. El director venía a presentar "Un monstruo viene a verme" y no tenía la menor idea de que él mismo iba a "gozar" de esa experiencia a través del propio titulo de la peli. De repente, Bayona se convirtió en niño y el monstruo —sabio, enorme— era Chicho.

Cuando entró en el plató todo cambió y eso solo lo consiguen las leyendas. Nuestra emoción, la sensación de que aquello era único, era el reflejo emocional de toda una generación (o varias) que quería agradecer a Chicho su inmenso legado. Y así lo hicimos. Nos adaptamos a su tempo, congelamos las prisas, abrimos las orejas y gozamos de su presencia. A pesar de sus limitaciones, Chicho conserva la ironía, la rabia y las ganas. Confesó que le quedan muchas cosas por hacer y que gozó de su época a pesar de la responsabilidad de reinventarse cada semana.

Todos somos hijos de Chicho. Los del cine de misterio y los de la tele. Espero que pudiéramos comunicarle eso, que se sintiera a gusto. Me confesó su hijo, mediador y conseguidor de la visita, que se quedó con ganas. Pues oye, a por otra. Un especial si hace falta. Haremos todo lo que esté en nuestras manos para conseguir que la "bendición" no cese. Fue una de las noches más bonitas que he vivido en televisión.

Bob ha vuelto
(sin irse)

Miércoles, 21 de septiembre de 2016

Parece un truco y algo de eso hay: volver sin irse. Bob Pop, ha vuelto a la pantalla después de nuestra etapa de "En el aire". Pero él ya estaba "aquí". A mi lado.

Bob coordina todos los invitados y la documentación sobre ellos. Es una pieza clave en este renacimiento del late que tanto cuidamos y queremos. Bob me ayuda a parecer más listo (ardua tarea). La cosa es que su vuelta catódica nos permite confirmar que sigue en forma, que su cabeza está tan afilada como su lengua. Se ha fijado en la llamada prensa del corazón pero desde otra óptica. "Explicar España desde su prensa rosa". Algo así, solo podía hacerlo Bob. Y también llevar esos trajes. Solo él.

Bob Pop

Ganarse las vacaciones

Viernes, 29 de julio de 2016

Siempre he pensado que las vacaciones deben "ganarse" o "merecerse". Cuando esto sucede son mejores, se disfrutan más y funcionan como pulmón (para luego volver a la carga). Cuando paras después de haber trabajado bien, rodeado de buenos profesionales y en un proyecto sólido y con futuro, una mueca de satisfacción aflora en tu rostro. Entonces todo encaja, todo tiene sentido: el esfuerzo, el descanso, son fases de un buen momento. Las dos se complementan y las cosas tienen un sentido. Así es como me gusta sentirme y así es como me siento ahora después de la primera temporada de "Late Motiv" en #0.

Les dije a mis compañeros en una breve charla que notaba como si me hubiera reenamorado de la tele y que ellos, por supuesto, tenían toda la "culpa". Desde el primer momento, allá por el mes de Noviembre, nos dimos cuenta de que teníamos algo bueno entre manos. Algo que nos ilusionaba, nos podía dignificar y divertir. Teníamos ganas, teníamos medios y confiaban en nosotros. ¡No podíamos fallar! Nos pusimos todos manos a la obra con la pasión que estos programas requieren porque son un reflejo en HD de tu estado de ánimo, de tu vitalidad personal y artística. Nos esforzamos tratando de ganar terreno seguro cada noche, de crecer y de pasarlo bien. Si lo hacíamos, podíamos traspasar la pantalla con esa sensación y comunicarla a nuestros espectadores. Esos a los que siempre respeto por encima de todo. Cada día más. Bueno pues espero que lo hayamos conseguido en esta primera fase. Yo creo que sí y mira que soy muy exigente conmigo mismo.

Queda mucho trabajo, como siempre, pero lo haremos con la cabeza bien alta. Intentaremos seguir evolucionando, sorprendiendo y convocando a los mejores invitados, músicos y cómicos del mundo.

Quisiera volver a agradecer a todos mis compañeros su dedicación, su complicidad y su amabilidad. Y a nuestros seguidores que nos siguen en la tele de pago o nos pescan en las redes. Notamos su aliento. Y por supuesto a Movistar y #0 porque su apuesta se ha convertido en nuestro trabajo. Hay que ser agradecido.

Después del último programa, fuimos todos a tomar una copa. La banda tocó. Estábamos cansados pero contentos. Bebimos, reímos, cantamos y nos deseamos un buen descanso. Eso es el éxito.

'Late Motiv'