Dentro de unos años

Jueves, 22 de mayo de 2014

Tengo la impresión de que dentro de unos años puede que tenga este aspecto. Sin los ojos azules, claro.

Up!

Cuando el culo es corazón

Lunes, 28 de abril de 2014

Espero que no les moleste que hoy escriba sobre algo mío. Se trata de algo modesto pero que quiero, que comparto con un maravilloso equipo y que me ha emocionado construir durante más de un año. Se trata de un documental que hemos llamado "El culo del mundo" y que ya se ha estrenado en unas cuantas salas de España. (Pocas, muy pocas. Encontrar un documental en la cartelera hoy en día es como encontrar setas en el bosque. No acabo de entenderlo muy bien, pero... Eso no es lo importante, quizá deba ser así).

Luego, la pieza seguirá su camino en Canal y en plataformas on-line. Quien lo quiera ver, buscando un poco, podrá hacerlo. "El culo del mundo" es la crónica personal de un momento concreto en el que me quedé sin programa, algo que sucedió cuando celebraba mis treinta años en el oficio. Eso propició un viaje. Real e interior. Un aproximación emocional al oficio de cómico, a sus consecuencias y bondades. Desde que empecé en esto, allá por 1982, siempre enlazaba un proyecto con otro, un sueño con otro, pero en 2012 los sueños estaban embarrados y con las alas cortadas. Como ahora. Por desgracia, no podemos hablar de un pasado lejano, de un tiempo difícil que ya es historia y que hayamos superado. Las dificultades siguen y las soluciones, por mucho que nos quieran vender la recuperación, no llegan, no se notan. Yo me quedé sin programa y constaté en mis propias carnes lo que cuesta levantar otro proyecto. Llámalo abrir un pequeño negocio, pedir un crédito...

Es mi historia, de acuerdo, pero me temo que es la historia de la mayoría de los españoles que quieren hacer algo. Así me lo ha hecho saber mucha gente durante la promoción de la película. "¿Estabas mal porque no funcionó tu programa?", me han preguntado. "No, bueno, un poco. Sobre todo estaba cabreado por la falta de horizontes, porque no hay prosperidad". A mí me gusta que pasen cosas, que la gente se gane la vida, que disfrute con lo suyo y que sea  feliz. Me he dedicado toda la vida a eso desde mi productora. Para eso la creé, porque yo no tengo alma de empresario. Tengo una empresa porque me permite hacer lo mío. Si no, tendría otra cosa. Siempre entendí el éxito como la capacidad de generar trabajo, reír, ser nuestros propios jefes y disparar las carreras de centenares de buenísimos profesionales. Eso es lo que ha pasado en El Terrat durante muchos años y ahora, con la crisis, eso se ve amenazado, que no destruido. El orgullo y las ganas de seguir fabricando comunicación nos siguen empujando pese a que el camino sea una cuesta empinada.

Me han dicho muchas cosas durante todas las semanas previas al estreno. La mayoría, emocionantes y muy bonitas. También me han dicho que si tengo mucho ego dirigiendo un documental sobre mí mismo. Quizá. (Que levante la mano el que no lo tenga). Yo trabajo con el ego, espero que con su vertiente más blanca. De no ser así, no podría salir cada noche y creerme gracioso. Las crónicas personales tienen mucho de eso. Es tu voz, tu mirada, tus pensamientos. Todo eso lanzado al aire para el que quiera recogerlo. ¿Ego? Vale. De acuerdo. Si van a ver la peli, quizá se queden con otros detalles. Con lo que dicen mis compañeros, por ejemplo. Gente enamorada del oficio, sincera y directa, que se suman a esta declaración de amor a la comedia que es El culo del mundo. O con Concha Velasco y su valentía, cuando cuenta un episodio durísimo de su vida, en el que nuestro programa actuó como un salvavidas. Hay muchos momentos así.

No soy muy nostálgico. Ya lo seré cuando me retire. Aun así, este documental me ha ayudado a valorar más si cabe mi profesión. Me ha servido para ordenar los recuerdos y entender su papel en mi carrera. La influencia de lo vivido. Este documental ha subrayado en mi cabeza que el espectador es lo más importante y que el viaje siempre vale la pena. El premio es la risa.

"El Berenjenal" en Interviú.

Con el culo en Málaga

Miércoles, 26 de marzo de 2014

Lo primero que dije al subir al escenario del Festival de Málaga para presentar "El Culo del Mundo" fue "Gracias". Así lo sentía. Poder enseñar nuestro primer trabajo cinematográfico en un escaparate tan bueno como el de Málaga, es para estar muy agradecido. Y contento, muy contento. Málaga es cariño a toneladas de su gente, profesionalidad y respeto de los medios, buenos contactos, amigos de la profesión, una ciudad preciosa... Lo tiene todo.

No sé cuantas entrevistas pude llegar a hacer, pero no importa. Ahora, nuestro modesto documental ya ha visto la luz y todos nos sentimos muy a gusto. Como he dicho veces, "El Culo del Mundo" es una suerte de terapia y de canción de amor a la comedia. Un retrato de un momento —largo y cargado de incertidumbres— donde me buscaba a mi mismo, a mi propio futuro y también las claves de un oficio que nos engancha para siempre. "¿Los has encontrado?" me preguntaban. Bueno, uno no deja nunca de buscar. El viaje no cesa y ahí está la gracia. Lo que sí he encontrado es un maravilloso equipo, compañeros dispuestos a abrir su corazón y un público cariñoso.

Los genios nunca mueren

Lunes, 8 de abril de 2013

Aquellos artistas que son diferentes al resto alcanzan la inmortalidad. Queda su trabajo, su obra, su manera de ver y de crear y eso es para siempre. Eso no quita que estos días, los que conocíamos a Bigas, nos encontremos tristes y cabreados con el maldito destino y esos giros tremendos, como curvas peligrosas que de repente toma la vida... hasta que se acaba. Era demasiado joven. No era el momento, aunque nunca es el momento de irse.

A los cinco minutos de hablar con Bigas, sabías que era diferente, irrepetible, especial... La manera en que te miraba, te preguntaba, te sonreía... Su descaro, su ironía, esa sensibilidad que no trataba de ocultar. Al contrario: siempre veía las cosas desde otro ángulo, con esa poética de campo, atávica, ancestral y lúdica con la que siempre regaba su obra.

Por suerte quedan las películas y su obra pictórica y muchas, muchas cosas que habrá que organizar y estudiar a fondo. Bigas era una suma de facetas, un hombre al que le gustaba vivir y hacer soñar. Le echaremos mucho de menos. Más de lo que creemos.

Bigas Luna

Bayona salta

Lunes, 11 de febrero de 2013

Ahí está el afamado director de cine J. Bayona, practicando un salto ágil y preciso por encima de un sofá. Estábamos grabando la pieza de entrada de los últimos Premis Gaudí de cine que tan buen recuerdo nos han dejado. Gracias a todos por los elogios. He llegado a pensar en hacer solo galas de grandes eventos. (No, es broma) ¿La verdad? Pues la verdad es un placer y un honor que te permitan "jugar" a hacer cine para los del cine.

Es muy emocionante comprobar que los profesionales del sector se apunten a ese juego, poniendo su colaboración al servicio del espectáculo. No importan las horas de rodaje, ni los ensayos, ni las inclemencias. El día del salto del sofá, J. Bayona estaba acabando su maratoniana promoción internacional de "Lo imposible". (¡Incomprensible como no está en más categorías de los Oscar!), pero tuvo un rato para apoyarnos. Y yo se lo agradezco. Todos lo hacemos. Y a su hermano Carlos que tuvo que trabajar mucho más.

En momentos así entiendes porque el cine engancha. Porque hay una camaradería intrínseca que está por encima del supuesto glamour. Hay una emoción de estar creando algo único que comparten todos los que participan en este oficio, mucho más artesano y vocacional de lo que pueda parecer. Cuando Bayona vino dispuesto a todo, no hizo sino confirmar lo que ya sospechaba: estos del cine son unos locos maravillosos. Una última metáfora para terminar: Bayona es el Xavi Hernández del cine.

Bayona salta