Andreu Buenafuente se solidariza con Madagascar
El Presentador Andreu Buenafuente se une a la ong catalana YAMUNA para subvencionar proyectos solidarios en Vontovorona, población de Madagascar donde Yamuna lleva trabajando desde el año 2004. Los proyectos a los que Buenafuente une su esfuerzo y contribución se dirigen a ayudar a madres solteras y niños que viven en situaciones de extrema pobreza y marginalidad.
El objetivo de YAMUNA y Andreu Buenafuente es proporcionar a estas madres y niños los medios para cubrir sus necesidades básicas y educarles para que puedan integrarse al mundo laboral. YAMUNA ya cuenta con un centro de acogida, una graja-escuela, una guardería, una biblioteca y una cooperativa de mujeres donde las madres, una vez finalizada la formación de la granja-escuela, pueden empezar a trabajar.
Desde que YAMUNA se instaló en Vontovorona, unos 200 niños han tenido acceso a su programa de acogida, tanto los que están acompañados de sus madres como aquellos niños emplazados en el Centro de Acogida por las autoridades judiciales. 50 mujeres, madres de familia, han seguido los cursos de formación de la Granja-Escuela de YAMUNA; además, son ya 30 las mujeres que trabajan en la cooperativa agrícola y artesanal produciendo alimentos y artículos que se venden en el mercado local y también en Cataluña. La guardería YAMUNA acoge a los hijos de las mujeres que trabajan en la cooperativa para poder conciliar así la vida laboral y familiar.
La alianza de YAMUNA y Andreu Buenafuente nace con voluntad de continuidad y es por eso que se plasma en un logotipo que será toda una referencia de la implicación del presentador catalán con las mujeres y los niños de Madagascar. Esta unión se plasmara en un futuro en una visita de Andreu Buenafuente a Vontovorona y en la puesta en marcha de una escuela-refuerzo con capacidad para unos 250 niños.
YAMUNA es una organización no gubernamental para el desarrollo (ONGD) fundada en el año 2000 con sede en Barcelona y que financia sus proyectos con la recaudación que anualmente consigue mediante socios, colaboradores puntuales, apoyo de alguna entidad pública, venta de artesanía, y los diversos actos que se organizan para recaudar fondos.
Educación
Cuando los niños llegan al centro, se incorporan al curso preparatorio que un profesor imparte en el mismo. Dicho curso les permitirá incorporarse posteriormente a la escuela ordinaria aunque muchos de ellos, se tengan que matriculan en cursos inferiores a los que les toca por edad. Los trabajadores sociales del centro mantienen un contacto regular con los maestros y hacen el seguimiento de la escolarización de todos los niños y niñas.
Aquellos casos que por edad, ya descartamos que puedan ir a la escuela, les preparamos para examinarse del CEPE (certificado de estudios obligatorios) para que después, puedan incorporarse a un centro de formación profesional. Una buena formación es la herramienta que estos niños y niñas tendrán cuando sean mayores, para romper el circulo de pobreza en el que viven cuando llegan a nosotros.
Algunos niños
reencuentran la familia
En algunos casos, cuando ya se encuentran adaptados, empiezan a hablarnos de su historia y nos dan datos sobre sus antecesores. Si estos datos son coherentes intentamos localizar algún familiar. No siempre lo conseguimos, pero en ocasiones -sobretodo si se trata de niños de más de siete u ocho años- hemos podido localizar algún abuelo o tío.
Desgraciadamente, es improbable que los puedan recuperar, pero los invitamos a que mantegan un contacto regular con ellos. Los domingos podrán venir a visitarlos y, si la situación lo permite, insistiremos en que salgan con ellos en fechas señaladas.
Afortunadamente, los niños se adaptan a todo y se conforman con ver a sus familiares en contadas ocasiones. Por pocas que éstas sean, les hace felices saber que quieren compartir algún rato con ellos.
Higiene
A los niños, cuando llegan a nosotros procuramos inculcarles normas de higiene. Se implantan rutinas que ellos de entrada desconocen pero que paulatinamente van interiorizando y añadiendo a sus hábitos diarios. Las normas de higiene les permitirán no sólo conseguir una mejor integración social sino también protegerse del contagio de enfermedades.
La enfermera se encarga de coordinar el seguimiento higiénico de todos los niños. Los animadores tienen un grupo de niños y niñas asignados de los que ellos son el referente. Supervisan las duchas, el peinado, la higiene bucal, el lavarse las manos antes de las comidas, el buen estado del uniforme y la bata escolar, etc. El objetivo es que poco a poco ellos mismos se sientan mas cómodos estando limpios y crezcan con estos hábitos adquiridos.
Regalos de Navidad
En Madagascar la Navidad existe, pero para muy pocos. Ver a los niños de la calle, sucios, mirando con la boca abierta a un Papa Noël acalorado, rodeado de regalos tocando una campanita... realmente te llena de tristeza. En YAMUNA nos propusimos que todos los niños de nuestros proyectos tendrían por lo menos un regalo el día de Navidad.
Cada año, Papa Noël, llega al centro de acogida con un saco lleno de paquetes y reparte uno para cada niño. Los niños le miran boquiabiertos. Les llama uno por uno para que se acerquen a recoger su regalo. Realmente, se trata de SU REGALO, el único: el de Navidad, el de reyes, el del ratoncito Pérez, el de la abuela, el de "porque te has portado bien" y el de "sé que ésto te va a encantar", etc. Es cierto, sólo reciben uno, pero el brillo de sus ojos al recoger el paquete refleja lo muy afortunados que se sienten. Desgraciadamente, ¡cuántos niños hay que no tienen su misma suerte!
Centro de acogida
para niños "Tsinjo"
El trabajo que realizábamos en Madagascar con mujeres de la calle, nos evidenció la necesidad de poner en marcha esta iniciativa. El contacto permanente con ONG’s locales, ministerios y el juzgado de menores (muchas de las madres que se acogen a nuestros programas son menores de edad) nos impulsó a crear un centro específico para niños pues la demanda era desmesurada.
Las puertas del centro de acogida se abrieron en abril del 2007. A pesar de que la juez de menores nos propone contínuamente casos de niños desamparados, procuramos que la aceptación de nuevos casos sea gradual para que puedan adaptarse al centro sin que éste se vea alterado en su funcionamiento. Cuando llegan a nosotros los niños, están tristes, muy asustados, con hambre, en malas condiciones higiénicas y con muchos miedos, sobretodo por la noche. La recepción de cada niño se procura realizar con mucho tacto. Los acogemos mostrándoles mucho afecto y les explicamos lo bien que estarán con nosotros. Poco a poco van tomando confianza y haciendo amigos, gracias también al apoyo que reciben de los adultos que tienen a su alrededor. En pocas semanas les cambia la expresión de la cara!
Alimentación equilibrada
y atención médica
Desde su llegada al centro se estudia la situación nutricional de cada niño y en caso de considerarlo necesario se establece una dieta específica y se añaden complementos vitamínicos.
Muchos llegan con desnutrición y muy bajos de peso y talla. Todos los niños acogidos reciben 3 comidas diarias además de un desayuno complementario a media mañana y una merienda por la tarde.
La enfermera del centro abre fichas individuales de cada niño para hacer un seguimiento médico personalizado. En caso de diagnosticar alguna patología se aplican los tratamientos necesarios. Se les enseñan rutinas de higiene para favorecer su salud y su integración social.